PATRIMONIO
La ‘ley Montoro’ hace que Grajal pierda una ayuda de 30.000 euros
La subvención estaba aprobada e iba destinada a restaurar el oratorio de San Miguel
La espléndida escalera renacentista que da acceso a la tribuna necesita de una restauración completa
Ya había sido aprobada por la comisión mixta de los ministerios de Cultura y Fomento pero a última hora se evaporó. Se trataba de una aportación económica de 29.990 euros encaminada a restaurar uno de los rincones más desconocidos pero a la vez más singulares del complejo monumental de Grajal de Campos —localidad leonesa en la que las huellas patrimoniales se apiñan como casi en ninguna otra sucede—, el oratorio. Esto es, la tribuna, comunicada con el palacio renacentista, desde la que los célebres condes de Grajal solían asistir a los oficios religiosos en la espléndida iglesia de San Miguel «sin mezclarse con la plebe», como recuerda el alcalde, Francisco Espinosa.
El motivo, según explicó al Diario quien lleva nada menos que seis legislaturas al frente del consistorio terracampino, ha sido la imposibilidad de aumentar el presupuesto municipal para afrontar el 25% restante de la subvención, y que debía aportar el ayuntamiento de la villa. Pero como la Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, conocida popularmente como ‘ley Montoro’ por el nombre de su ministro impulsor, impide esas ampliaciones con el fin de evitar futuros endeudamientos, la ayuda pública se ha perdido.
Por error, en Valladolid
En principio, tal y como apareció en la información pública de los citados ministerios —aunque erróneamente encuadraban la villa dentro de la provincia de Valladolid—, el proyecto inicial contemplaba la recuperación completa «de los forjados y huecos de nivel del oratorio-tribuna en el palacio de Grajal de Campos, con una aportación de Fomento de 29.990 euros, el 75% del presupuesto».
Francisco Espinosa, alcalde siempre reivindicativo y en permanente lucha a favor de los monumentos de la población —por este motivo recibió en febrero de 2014 el título de socio de honor del colectivo Promonumenta—, lamentaba la pérdida. «Intentamos apelar al hecho de que se trataba de un Monumento Nacional, etc., pero fue en vano», expresó, y a pesar de pertenecer al mismo partido que el del Gobierno actual, deploró que a causa de la ‘ley Montoro’ se haya desaprovechado esta importante ayuda económica a falta de los cerca de 8.000 euros que debía aportar su Ayuntamiento. «Nos pusieron el caramelo a la vista pero luego...», definió, muy gráficamente, Espinosa, a la vez que criticaba la escasa atención que los poderes públicos dedican a los núcleos rurales aunque, como sucede en Grajal, concentren tal cantidad y calidad de bienes histórico-artísticos (palacio renacentista, iglesia de San Miguel, ermita de la Virgen de las Puertas, castillo artillero, conventos...). Por eso Espinosa no se cansa de solicitar ayudas que nunca llegan o lo hacen de forma agotadoramente lenta o en exceso espaciadas: Grajal nunca gozado de un plan integral de restauración y puesta en valor de todo el municipio pese a que, de llevarse a cabo, acabaría convertido en polo de atracción turística inexcusable, como no se han cansado de señalar numerosos expertos.
Hace escasos días, el 30 de noviembre, el portavoz socialista en la Comisión de Cultura de las Cortes de Castilla y León, José Ignacio Martín Benito, y el procurador del PSOE por León, Álvaro Lora, presentaban sendas enmiendas para la restauración del palacio renacentista de Grajal de Campos y del castillo de Cea. Ambos parlamentarios autonómicos visitaron ambas localidades e informado de que las dos alegaciones están valoradas en un total de 115.000 euros.