Andrés Suárez, el cantautor que pasó del metro a la fama, toca hoy en León
«Sólo soy un artesano de la música», dice el ferrolano, que actúa en Espacio Vías.

El músico y compositor Andrés Suárez (Ferrol, 1983).
Hay muchas ciudades en las canciones de Andrés Suárez («sentí tu aliento y vi Santiago amaneciendo», dice en Te doy media noche ; «te juraré una vida nueva/ te llevaré volando a Cadiz», en Voy a volver a quererte ; y también aparecen Sevilla, París, Bruselas...), quizá porque este entusiasta creador ferrolano empezó como músico callejero, desde lo más abajo, posando el culo en el asfalto e intentando que su música anidase en el oído y el corazón del apresurado viandante.
Después, a base de tocar y de componer, firme creyente en la fe de su talento, de seguir persistiendo «incluso cuando todo va mal», este «artesano de la música», como se autocalifica, llenó cada vez más escenarios, acompasó cada vez más pasiones y hasta lo fichó una gran discográfica. Pero lo único que quiere es, lo dice él, «tocar, tocar y tocar». Y hoy tocará y presentará su nuevo disco, Mi pequeña historia , en el Espacio Vías de la capital leonesa, a las 22.00: sentimiento a raudales, contenido apenas por las riendas de su guitarra. Y con banda completa.
«La primera vez que Andrés Suárez tocó en el metro perdió dinero», observan los organizadores para ofrecer la justa medida de lo meteórico de su progresión. Y continúa rezando la promoción: «La recaudación de aquel día no alcanzó para el gasto del billete, pero este gallego que llegó a Madrid en el 2006 no es de los que se arrugan fácilmente. En la capital encontró lo que su tierra le negaba: lugares donde tocar de lunes a domingo. Terrazas de La Latina, bares con encanto, el mítico Libertad 8 y, en enero de este año, un Palacio Vistalegre lleno a reventar».
Su voz sedosa pero enérgica, sus letras precisas que hablan de encuentros y de pérdidas, de las emergencias del alma en definitiva, han cautivado a muchos, y hoy resonarán en el íntimo escenario leonés, como bálsamo o al menos como cambio de tercio para la trepidación pop que sacudió durante varios días el escenario de la avenida Padre Isla en el muy reciente Purple Weekend. A algunos les recuerda a Milanés e incluso a Silvio, a otros a Quique, a otras al primer Tontxu —que lo apadrinó y fue su primer productor—, línea lírica que se rompe a veces a golpe de Extremoduro o que entra en el garaje a lo Ferreiro.
A sus discos Maneras de romper una ola (2008), Piedras y charcos (EP, 2010), Cuando vuelva la marea (2011) y Moraima (2013) sigue ahora Mi pequeña historia , que invita al oyente a sumergirse en Dublín , en No saben de ti , en Si llueve en Sevilla , en Te va a pasar o en Una noche de verano . Y a su larga lista de ciudades fetiche, esta noche, puede sumarse León.
Lugar: Espacio Vías.
Hora: 22.00.
Entradas: en El Gran Cafe y en Ticketea. Anticipadas a 15 euros, 18 en taquilla.