Jorge Pascual POETA
«No intento explicar el mundo porque mi literatura forma parte de él»
Este inimitable creador leonés, imán para iniciativas que aúnen y superpongan las más diversas disciplinas artísticas, ultima con el sello Eolas un libro en el que, según avisa, «llevo trabajando toda la vida».
El poeta leonés Jorge Pascual.
Escribe poesía y hace sentir Jorge Pascual la sacudida auténtica de la lectura. De la que remueve. Habla y cuenta algo, y transmite el encanto de quien tiene el don carismático inexplicable. Sin necesidad de solemnizar, estar junto a Jorge Pascual, alrededor de sus inventos, junto a esos poemas que viajan junto a él y que uno sabe que están ahí, es un placer culto y divertido. Hace unos días se convirtió en el farero del Belmondo, y aprovechando el día de descanso del local de Yago Ferreiro (otro que escribe igual de bien) desarrolló una vigilia de 24 horas sin salir de allí, que durante los próximos meses dará sus frutos en diferentes vertientes pero sobre todo en su propia experiencia. Y tiene a punto un poemario con Eolas, la editorial de Héctor Escobar.
—Con la perspectiva del tiempo, ¿qué pasó aquel día de la ‘Vigilia Pascual’ cuando se quedó 24 horas en el Belmondo? Porque algo pasó, ¿no?
—Sí, por supuesto, nuestro lema era ‘hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes’. La verdad es que aquella experiencia me cambió mucho. El tema era sacar material para luego desarrollar algo, esto es un proceso, todo es así, vas buscando. Hay mucho escrito sobre la creatividad; en ella hay procesos de barbecho, de cosecha, y también cuenta mucho la fe que le pongas a ello, está claro que si no te lo crees tú, ¿quién se lo va a creer?
—A su favor también cuenta que sin esconderse (porque acudió público), no recurrió a exhibicionismo alguno. Su concepto de creación literaria, ¿qué tiene de trabajo de íntimo y de intención publicable?
—La verdad es que esa pecera que es el Belmondo es un lugar ideal desde el que observar la vida y tus sensaciones sobre ella… Paso mucho tiempo allí. Todo cobró mucho sentido cuando el espacio se transformó en un faro desde el que ver la vida, la calle, la gente paseando, los niños que apretaban a un elefante de peluche en la tienda de enfrente... Todo es arte y con todo se reacciona de manera natural, impulsiva. Es algo que parte de uno, creo. En cuanto a mi concepto de arte, de íntimo lo tiene todo… vamos a sacar un libro, Amancio González, Héctor Escobar y yo en la editorial Eolas, que es el libro en el que he estado trabajando toda la vida.
—Lo que escribió en la cristalera del Belmondo, ¿existe ahora como escritura ‘al derechas...’, por así decirlo?
—Lo escrito allí permaneció escrito y todo el mundo que pasó lo pudo ver. A veces no miramos y vemos, y viceversa.
—La metáfora de estar en el Belmondo, y que fuera un faro, con usted como farero, me parece grandiosa. ¿Le llegaban noticias de afuera?
—Conseguimos hacer un streaming y, bueno, a través de él alguna cosa contestaba, pero no, no tenía noticias de afuera.
—¿Jorge Pascual escribe para entender la vida, para intentar explicarse a sí mismo, para soltar ángeles y demonios...?
—Un poco para todo. Cuando escribes creo que no sabes ni por qué lo haces, es casual y causal, no sé… Antes llevaba la cuenta del tiempo que pasaba escribiendo, ahora ya no. A veces enciendo la luz de madrugada y otras veces la enciendo y ya es de día. Escribir para mí es algo muy natural, muy visceral, ya sé que es muy estereotipo, pero es como respirar, no pretendo explicar el mundo sino que mi literatura es parte de él.
—¿Camina de la mano de otros autores?
—Siempre me he relacionado con gente excepcional. Ahora estoy soltero en ese aspecto y no me caso con nadie. Estoy investigando, colaboro con alguna gente como La Pequeña Nave de Victoria Cen, que me han dado la oportunidad de mezclar circo y poesía, trabajo con Jaula 13 y con Gonzalo Ordás, tengo algún proyecto de música y poesía y en estos momentos estoy recibiendo un curso de clown en Donosti, que es donde resido actualmente. Y estoy abierto a escuchar colaboraciones de cualquiera para probar…
—Tiene un nuevo libro a punto. ¿Qué capítulo cree que es en su trayectoria literaria y artística?
—Pues que estoy empezando. Creo que ahora me estoy encontrando de alguna manera, pero me estoy perdiendo en otras. Es así, esto tiene que ver con la vida y ahora mismo estoy con una mudanza, una nueva etapa... en este tipo de cambios es cuando más se puede uno dejar llevar por la escritura.