LA MEMORIA DE LEÓN
Cuando León era un aeropuerto nazi
La Legión Cóndor sigue ‘sobrevolando’ esta tierra: subastan en Internet fotos de la ciudad tomadas por un soldado alemán. La venta de unas imágenes captadas de forma espontánea por un soldado con motivo de la despedida de la Legión Cóndor traen a primer plano el encargo recibido en su día por Hugo Jaeger, fotógrafo personal de Hitler, de documentar —a todo color— el multitudinario tributo que le brindara la ciudad y sus comarcas. Lo cuenta Raúl Arias, experto leonés en esta unidad militar
La fotografía en color aún no se había popularizado en 1939, cuando Jaeger retrató a estos danzantes de tierra llana
Hubo un tiempo en que los nazis se paseaban por León, galanteaban a las señoritas de Ordoño II y la enseña del felino sobre dos pies solía ondear junto a la cruz gamada de infausta memoria. Eran los días de la Guerra Civil, cuando León era ciudad de retaguardia y en las campas de La Virgen del Camino aterrizaban los aviones del III Reich, exhaustos tras arrojar decenas de bombas sobre las villas vascas o los frentes del Ebro.
Y a pesar de que la capital despidió a la Legión Cóndor, que aquí tenía su cuartel general, un 22 de mayo de 1939 —la fiesta fue multitudinaria, con presencia del general Franco, las calles acicaladas y mucho despliegue de folclore—, parece que los Heinkel y los Junker siguieran sobrevolando las torres de la Catedral a tenor del interés que sigue despertando el asunto, y no sólo por la periódica aparición de libros y artículos en publicaciones especializadas. La última novedad es la subasta, por parte de un particular, de unas 25 fotografías a través de una conocida página web dedicada al coleccionismo, cuyos precios oscilan entre los 5,10 y los 44 euros en el caso de un conjunto de seis. Varias de ellas, si no todas, parecen haberse sido tomadas por un soldado u oficial alemán perteneciente a la famosa unidad militar enviada por Hitler para ayudar a Franco, fotógrafo (o fotógrafos) que revela para la posteridad las escenas y rincones que más llamativos le resultaron: los carros de vacas engalanados para el desfile, los aviones planeando sobre La Virgen, ovejas en los sotos, las leonesas con sus mantillas...
Banda de música
Raúl Arias Ramos es uno de los grandes expertos en la Legión Cóndor. Con ocho libros publicados sobre la materia —en solitario o junto a otros especialistas, y alguno traducido al inglés—, además de varios artículos y colaboraciones, este leonés conoce infinidad de detalles sobre una división que ante todo, precisa, no consistió en una simple cuadrilla aérea. «Se trataba de una gran unidad que encuadraba numerosas unidades, tanto aéreas como terrestres (e incluso navales), si bien la vertiente aérea es la más conocida y donde la base de La Virgen del Camino contó con protagonismo directo». En cuanto a las imágenes que ahora salen a subasta, Arias reconoce no haberlas visto antes pero asegura que su valor es más bien etnográfico; desde el punto de vista histórico resalta, eso sí, «la banda de música, los aparatos en el campo de aviación y los vehículos en el mismo campo».
Militares y leonesas con traje regional o mantilla, mezclados en el acto de despedida de la Legión Cóndor. FOTO: HUGO JAEGER/ LIFE
Arias, cuyo último libro es Legión Condor (Galland Books) con Lucas Molina y Rafael Permuy, ha conseguido reunir en sus diferentes obras unas 50 imágenes, «de diversa procedencia y todas de los actos de despedida, tanto de los desarrollados en el aeródromo de La Virgen como en la ciudad». El tema lleva indefectiblemente a una de las series fotográficas más sorprendentes sobre León, la que tomara en ese momento uno de los retratistas personales de Adolf Hitler, Hugo Jaeger, hoy propiedad de la revista Life y que ahora ha incluido en sus álbumes el nutrido grupo Imágenes para el recuerdo de León, perfil de la red social Facebook que ya ha llegado a los 3.185 documentos digitalizados.
«En efecto, Jaeger fue fotógrafos de Hitler junto con Heinrich Hoffmann —comenta Arias—. Tras la victoria franquista en la guerra, el régimen alemán no podía dejar pasar por alto la ocasión sin inmortalizar las celebraciones y realizar un completo reportaje gráfico de las mismas (el desfile de la Victoria, que tuvo lugar en Madrid y la marcha de los voluntarios germanos, en León)». «La elección de nuestra tierra como lugar de la despedida oficial se debió, fundamentalmente, a dos motivos —continúa—: uno, que había sido el lugar más importante de recepción de material; y dos, por tener una buena comunicación con Vigo, puerto en el que embarcarían los legionarios de regreso a su país».
Después de haber investigado tanto sobre la Legión Cóndor, Raúl Arias ha llegado a algunas conclusiones sólidas. «La ayuda alemana a la España nacional, si no fue decisiva para el triunfo de ésta en la contienda, sí tuvo una notable importancia, e hizo que en los últimos meses de la guerra aérea la balanza se inclinara a favor de los que llegarían a ganarla (aunque no debemos olvidar que la aportación de material a la España republicana por parte de la URSS, Francia y otros países no fue mucho menos destacada). El aeródromo de La Virgen del Camino, sede de la Maestranza Aérea, fue desde el comienzo de la guerra uno de los más importantes, sobre todo mientras el frente norte se mantuvo activo —narra—. Aparte de esto, y como el principal puerto español por donde se recibía el material alemán enviado a la Legión Cóndor, el de Vigo como decíamos, tenía una buena conexión ferroviaria con León, inclinó la decisión de que el aeródromo leonés adquiriera un destacado protagonismo, ya que aquí se instaló el P/38 (el Grupo de Mantenimiento y Recuperación del Parque Aéreo), que era la unidad que montaba y ponía a punto los aparatos desembarcados para incorporarlos a las distintas unidades aéreas germanas. Y también se efectuaban las pertinentes reparaciones de los que habían sufrido daños en combate o averías por distintos motivos».
Parece una película pero es La Virgen del Camino. FOTO: HUGO JAEGER/ LIFE
Pero, ¿aún quedan cosas por conocer de la Legión, aspectos ‘poco claros’? «La historia nunca está cerrada —responde el autor de títulos como Atlas ilustrado de la Legión Cóndor o Alemanes en la Guerra Civil—. De cualquier hecho histórico pueden aparecer datos complementarios e inéditos en cualquier momento. En archivos públicos o privados y en manos de coleccionistas hay aún documentación gráfica y escrita que está por salir a la luz... Por ejemplo, yo mismo he publicado datos antes desconocidos como el nombre del agregado naval ante el cuartel general del Generalísimo, que en obras anteriores y en la documentación oficial de la época se citaba como Marius Bendler cuando en realidad se llamaba Max Buch, dato que amablemente me facilitó su propio hijo, que se puso en contacto conmigo a raíz de la aparición de uno de mis libros y que incluso me hizo copia digital de su álbum fotográfico personal».
En cuanto al proyecto en el que ahora está embarcado, Raúl Arias avanza que su afán actual es el de biografiar «a los 28 receptores de la Cruz de España en Oro con Diamantes, el máximo grado de esta condecoración creada por el III Reich para premiar a los participantes de las fuerzas armadas alemanas en la guerra española».