MANOLO PÉREZ BATERÍA DE LOS VAGOS
«Nuestro éxito es que somos un grupo de amigos»
Manolo Pérez, primero por la derecha, con el resto de los miembros de Los Vagos. dl
pacho rodríguez | león
El sábado que viene es el día de La Frontera y Los Vagos en León. Pero es mucho más, con permiso de las dos bandas. El día 12 Chusa cumpliría 52 años. Y Manolo tocará la batería para ella. En Los Vagos. Un grupo que sorprende gratamente que resuma su ideario sonoro en una palabra estruendo: la amistad. Es decir, la inspiración va por libre y el destino hace de las suyas como un niño caprichoso. Del concierto se habla desde hace meses en León. Y la memoria de Chusa, María Jesús Martínez, fallecida en 2004, guitarrista de Uno de tus cuchillos, se cuela como cuando pasa un ángel en una cita de asistencia obligada en la que la banda liderada por Pablo Escobar rescata sus hits, que los tuvieron, y aquel momento dulce que vivieron en 1990 con su larga duración Cansados de esperar.
—Puede decirse que Los Vagos superaron sus propias expectativas y rozaron el éxito. Visto ahora, ¿qué creen que fueron en la escena musical?
—Nuestro éxito era lo que somos: un grupo de amigos. Sólo aspirábamos a eso. Y así seguimos. Que podamos reunirnos ahora y nos apetezca, y cada uno haga lo imposible por estar, ese es el éxito de Los Vagos. Tuvimos un momento bueno, tal vez de éxito, como tú dices, cuando sacamos el disco. Entonces tocamos mucho y con muchos grupos importantes. Pero también, en lo personal, cada uno tenía sus asuntos, que fueron los que al final se impusieron.
—Se comenta por ahí que los ensayos que están llevando a cabo están siendo gloriosos. ¿Cómo lo llevan?
—Pablo Escobar le ha dado una buena vuelta a las canciones sin perder la esencia de Los Vagos. Todo suena mejor. Es nuestro repertorio pero las canciones están más estudiadas, más elaboradas.
—Alineación histórica: Pablo Escobar, Juan Alonso, Toño Sánchez, Andrés Barrios, Toño Tijuana, usted: Manu Pérez... ¿Se reconocieron como antiguos miembros de la banda o hubo que refrescar muchas cosas?
—Como hemos seguido manteniendo contacto, todo ha sido fácil. Pero currando mucho. Sacando tiempo de donde no lo hay. Toño Tijuana viene desde México para tocar. Andrés casi llega a ensayar después de haber preparado su último cocido en el Sorrento... Todos así, sin tiempo. Pero cuando empezamos a ensayar, la cosa funciona. La idea de Los Vagos estaba ahí y sólo hemos hecho que recuperarla y ponerla al día.
—Por el estilo de sus canciones country-rock, ¿Los Vagos eran La Frontera de León? ¿Era el grupo de Javier Andreu una de sus referencias?
—No. La Frontera es un grupo que nos gusta, pero la referencia nuestra somos nosotros mismos, que nos reuníamos a ensayar las canciones de Pablo y darle nuestro propio estilo. Es un gusto tocar con ellos, eso sí.
—Si se imagina al público que les va a ver este sábado, ¿cómo cree que será y qué dirá un joven que vaya a verles?
—Cuando nos reunimos para tocar para nuestros amigos en El Gran Café, era la misma gente que nos seguía de aquella y otra, más nueva. Todos más mayores y que ahora son mamás y papás. Pero con muchas ganas de escuchar otra vez nuestras canciones. Y sobre la gente más joven, yo pienso que, al menos la de León, mantiene esencias rock gracias a los muchos grupos que había y que hay, aunque oigan otras cosas, que seguro que les va a gustar.