Y ADEMÁS EN CULTURA... Cantabria y sus bahías doradas
José Antonio Quintana presenta ‘Der Prozess’ en la galería de Ángel Cantero.

El pintor santanderino José Antonio Quintana Susilla, con uno de sus paisajes marineros. CUEVAS
maRCELINO CUEVAS | LEÓN
Quintana Susilla sitúa su caballete sobre la arena de la playa y espera. Deja que el tiempo pase, que la luz se vaya convirtiendo en oro. Y cuando una ráfaga fresca de viento anuncia la llegada de la noche coge sus pinceles. Ha llegado el tiempo de inmortalizar ese instante en el que el sol se sumerge y solamente queda su brillante recuerdo dorado. Quintana Susilla pinta horizontes muy altos, dejando muy poco cielo en sus paisajes, todo lo inunda el reflejo de la luz en el agua enmarcado por las negras siluetas de las rocas.
Así podríamos describir la parte más importante de la exposición que este artista cántabro presenta en la joven galería de Ángel Cantero, aunque hay mucho más. También nos encontramos entre los frutos de su trabajo con brumosos paisajes montañeses. Entonces son los grises fríos que anuncian la nieve los que se convierten en protagonistas. E, incluso, en un capítulo mucho más sucinto, el artista presenta imágenes de carácter urbano. En este caso se vale de contraluces de siluetas que se recortan con dureza para mostrarnos cómo interpreta las populosas calles de las ciudades.
Otra de las características de Quintana Susilla es la gran variedad de formatos con los que trabaja. Nos cuenta que muchos de estos cuadros «han sido pintados específicamente para los marcos que los contienen». Y así, nos encontramos en su exposición con obras que se salen del lienzo y ocupan también la irregular geografía del marco que los acoge. Pinta el artista cuadros alargados que son auténticas panorámicas del paisaje que interpreta. Cuadros de apenas doce centímetros de lado y otros de grandes formatos que sobrepasan ampliamente el metro y medio. Pero en todos ellos se percibe la clara personalidad de este original artista.
Juan Carlos López Davis, que conoce bien su obra, explica: «En primer lugar debería decir que José Antonio es un gran dibujante y pinta como aquellos dibujantes que no prestan demasiada atención a todo lo que ya saben. De esta manera, él se lanza al vacío en cada obra buscando aquello que no se puede conseguir sabiendo lo que buscas. Es por esto por lo que Quintana parece disfrutar al plantear el caos y el descontrol para luego ordenarlo con precisión. Hablo del collage con el que inunda la tela antes de ni siquiera coger un pincel. Trozos de papel y revistas que luego son pintados o velados para así convertirlos en un residuo en el lienzo. En este descontrol inicial consigue que el ejercicio de composición más general dependa del cuadro y no de sí mismo. Y así, sin decisiones racionales que interfieran en su ritmo, surgen los espacios entre formas contrastadas pintadas con una paleta aparentemente básica».