música
Una ‘vacuna’ contra la barbarie
A Dagmar Lieblová (1929) se le anudó el estómago y se le saltaron las lágrimas en el ensayo general de ‘Brundibár’ en el Teatro Real. Tenía trece años cuando cantó, como niña del coro, esta alegre ópera en el campo de concentración de Terezín. Apenas quedan supervivientes del aquel reparto infantil que construyó un frágil y esperanzador paraíso musical en pleno infierno y que, 73 años después, se alza de nuevo en el Teatro Real. | colpisa