tropelía fundamentalista
Destrozan en Turquía una figura de Amancio
Atacan su ‘Músico’ por «atentar contra la moral» Artistas y asociaciones del país se solidarizan con el escultor leonés.
La obra en su emplazamiento, y cómo quedó tras el ataque. DL
marcelino cuevas | león
A pesar de los nuevos vientos políticos que se anuncian en Turquía, los fundamentalistas musulmanes siguen cometiendo tropelías. Uno de esos seres mitológicos tallado en madera por Amancio González, que decoraba una estación del metro de Esmirna, fue destrozado en la noche del jueves por un fanático individuo que, sin esconderse de las cámaras de seguridad, se ensañó salvajemente con la obra del escultor leonés.
«Se trata —explica Amancio— de una obra realizada en el año 2012 y que desde entonces ha estado presente en una de las bocas de metro más concurridas de la ciudad. Su significado se refiere a la importancia que la música ha tenido desde la antigüedad en todos los pueblos de las orillas del Mediterráneo».
Al popular artista leonés le han llegado infinidad de mensajes de asociaciones de artistas y grupos culturales turcos, así como innumerables llamadas de periodistas de aquel país. «Todos —asegura— se muestran indignados con este atentado brutal. Hay quien dice que sus autores son cercanos al actual gobierno y que por eso no han tenido ningún miedo a hacerlo sin tratar de ocultarse».
Los vídeos y las fotografías del atentado han tenido una gran resonancia en las redes digitales. La única razón esgrimida hace algunas semanas por los instigadores del suceso, que aparecieron en un programa de televisión ante la escultura, es que se trataba de un desnudo masculino y que eso atentaba contra sus ideas sobre la moral. Después del discurso cubrieron al Músico con unas telas. Recordemos que esto sucede en un país que intenta conectar con Occidente y que está intentado por todos los medios entrar en la Unión Europea.
La escultura corresponde a un hombre que con su única mano toca una primitiva y típica flauta turca. La creación, sin ningún contenido ofensivo o erótico que pueda justificar el atropello, se inscribe claramente en lo más tradicional del trabajo de Amancio González: seres casi mitológicos que se inscriben en un universo peculiar que el artista desde sus primeros tiempos de talla en madera. Eso sí, en estos momentos el escultor de Villahibiera se dedica también a realizar sus esculturas en otros materiales como el hierro, el bronce o la piedra.