Entre las tinieblas y la sangre
La sala Provincia inaugura una monográfica dedicada a Luis Feito La muestra está formada por 29 cuadros de coleccionistas privados y del propio artista.
Vista panorámica de la exposición que la Sala Provincia del ILC dedica al artista Luis Feito, fundador del grupo El Paso. CUEVAS
marcelino cuevas | león
La Sala Provincia del ILC acoge la exposición de Luis Feito, formada por dos cuadros de gran tamaño y casi una treintena de obras originales sobre papel, que muestra en todo su esplendor la pintura de uno de los grandes clásicos españoles del siglo XX.
Feito fue fundador del conocido grupo El Paso. La pintura de Feito ha sido un referente dentro del expresionismo abstracto y, también, uno de los primeros autores seleccionados para que sus trabajos figuraran en el mítico museo de la abstracción de Cuenca.
Las obras presentes en la exposición pertenecen en buena parte a coleccionistas leoneses que las han cedido para esta ocasión. La mayoría de ellas pertenecen a los años setenta, un momento en el que el artista ha reducido su paleta a dos colores, el rojo y el negro. Decía en la inauguración Adolfo Alonso Ares que el pintor economizaba el color, pero por el contrario esta patente que Feito lo derrama generosamente sobre el lienzo o el papel. El negro que quizá recuerde los oscuros recovecos de la historia de España y el rojo, metáfora patente de la sangre derramada, de la sangre que corrió a ríos durante siglos en luchas fratricidas y que inundó la península en muchos momentos.
El responsable del ILC explica así la muestra: «Luis Feito se reafirma aquí, otra vez, en los colores rojos y negros como expresiones simbólicas del mundo. Su ofrecimiento vive en quien contempla un grito, para conmemorar al hombre que sustenta, en su propia raíz, la esencia de la vida. La observación de estas obras se traslada al paraje que se deshila en mí, cuando busco en sus figuras el proceso del mundo. La fertilidad y el color son vísceras plenas de la pintura de Luis Feito, porque en la composición de sus obras se manifiesta a la verdadera creación. Su plenitud y su fuerza se asemejan a un cosmos cíclico que contienen sedimentos: signos que desgranan el pensamiento o incluso la mente en blanco, que es lo que yo intento, a veces, cuando contemplo sus pinturas». «Luis Feito –asegura Alonso Ares- concreta en cada obra su propio signo y ahí se disuelve para hacer con los pliegues de sus dedos una nueva versión de lo que somos. Es rojo de la sangre y de la vida, del color que ilumina los presagios que han permanecido junto al hombre».
Su obra, que se halla actualmente expuesta en los principales centros de arte contemporáneo de todo el mundo, se vio tempranamente reconocida en la I y II Bienal de Arte Mediterráneo (1955 y 1956), y ha merecido multitud de galardones y premios internacionales.
La exposición permanecerá abierta hasta finales de febrero.