TEATRO EN LEÓN
‘Atchúusss!!!’, mocos con el humor de Chéjov en León
El Auditorio recibe hoy a personajes que el observador Chéjov debió tomar prestados de su consulta. El director Carlos Alfaro ha recogido ‘textos menores’ del autor ruso para crear un vodevil con un humor intencionadamente exagerado en el que los secundarios pasan a la primera fila.
Adriana Ozores, Fernando Tejero, Malena Alterio, Enric Benavent y Ernesto Alterio en una escena de la obra. JAVIER NAVAL
verónica viñas | león
La idea fue de Fernando Tejero. El inolvidable portero de Aquí no hay quien viva le propuso al director Carlos Alfaro reunir piezas sueltas de Chéjov para crear una obra cómica. A partir de textos como La seducción, Poquita cosa, El oso, La petición, La criatura indefensa y fragmentos de El daño que hace el tabaco y Consejos para suicidas, Alfaro y Enric Benavent —que también actúa en la obra— montaron Atchúusss!!!. El hilo conductor es un viejo actor reconvertido en acomodador, quien, tras una borrachera, evoca su pasado teatral.
El montaje une por primera vez en escena a los hermanos Ernesto y Malena Alterio, a quienes acompañan Benavent, Adriana Ozores y Fernando Tejero; sin duda, uno de los elencos más potentes de la temporada. Cinco actores que se transforman en una veintena de personajes distintos.
«La medicina es mi esposa legal; la literatura, sólo mi amante», escribió Chéjov. El maestro del relato corto, que comenzó a escribir cuentos para ayudar a su familia, se creó su propio personaje, Antosha Chejonté —no fue el único, llegó a firmar con 50 seudónimos diferentes—, para publicar estas historias humorísticas.
Atchúusss!!! debe su nombre, precisamente, a la profesión de Chéjov, quien presumiblemente atendería muchos resfriados. Todos los protagonistas de la obra lo sufren, lo que añade una dosis extra de comicidad a una función que se desliza de pieza en pieza a través de la memoria del acomodador. El veterano, en una mañana de resaca, se despierta junto a un antiguo compañero, un apuntador, que le arrastrará a un viaje iniciático por distintos momentos de su pasado.
«En cierto sentido, este compendio de piezas es una especie de voyerismo sobre la conducta humana, sobre el sentido del ridículo, pero con una mirada piadosa», según Alfaro.
Aquejado de tuberculosis, para la que no había remedio en su época, Chéjov apuró la vida y en los veinte años que convivió con la enfermedad creó una de las obras más destacadas de la literatura universal. Pocos lugares como la consulta de un médico permiten contemplar tan variada galería de criaturas humanas, lo que seguramente inspiró a Chéjov muchos de sus personajes e historias.
Lugar: Auditorio Ciudad de León.
Hora: 21.00.
Entradas: 21 euros.