CULTURA ■ EXPOSICIÓN
Arte Gordillo en Pallarés
El Museo de León abre hoy una nueva exposición de Abanca. ‘La mirada contemporánea’ reúne 26 obras de artistas como Tàpies, Saura, Chillida o Barceló
Dos obras de Millares y Antonio Saura que forman parte de ‘La mirada contemporánea’. RAMIRO
verónica viñas | león
Podrían estar en el Moma de Nueva York, pero han venido a León. Una exquisita selección del mejor arte contemporáneo español des los años cincuenta a la actualidad. Abanca ha elegido 26 obras de su colección de arte —que tiene categoría de Bien de Interés Cultural (BIC)— para su segunda exposición en el Museo de León, donde ya mostró Bajo el signo de Picasso, que superó los 25.000 visitantes.
La mirada contemporánea abre hoy sus puertas hasta el 16 de julio con 21 artistas «de primer nivel», como Antonio Saura, Gordilo, Barceló o Chillida. La muestra, que sigue un orden cronológico —desde la postguerra hasta ahora— se articula en dos partes: la primera, en torno a la estética del formalismo, reúne piezas de Oteiza, Chillida y Tàpies, junto a destacados representantes del grupo El Paso, como Millares, Canogar o Saura. La segunda parte representa la expansión de la pintura y la escultura desde diversas individualidades. Luis Gordillo es clave para comprender el soplo artístico y renovador que llegó en los 80 de la mano de creadores como Sicilia o Broto.
En las salas de Pallarés destaca una colosal escultura de y 400 kilos, de madera y resina, obra del artista gallego Francisco Leiro. Un lienzo del dublinés Sean Scully, titulado Wall of light, que cierra la exposición, deja la puerta abierta a la tercera y última de las exposiciones que Abanca se comprometió a traer a León, tras el convenio suscrito con el Ayuntamiento y la Junta.
La mirada contemporánea la resume a la perfección la frase de Lucio Muñoz: «Si entiendes a Fidias o Donatello, entiendes a Chillida o Richard Serra. Si no es así, seguro que te has quedado en la superficie y, evidentemente, en la superficie hay grandes diferencias. Hay que reconocer que en la superficie Veermer y Tàpies son muy diferentes».
Una de las piezas más llamativas es la escultura de Tàpies Pila de sacos, hecha en terracota, en la que el maestro catalán transforma un objeto funcional en compleja simbología creativa. Tàpies compartía la visión de Picasso de que «un cuadro no es una decoración, es un arma». En esta obra, como ocurre en sus lienzos, repite números y letras —en este caso, la ‘T’, en alusión a su esposa Teresa—. Como escribió un crítico, «Tàpies hablaba con sus manos, aunque no todos querían escuchar». También hay obras del viaje iniciático que Barceló hizo con Mariscal a Portugal; así como una obra de Antonio Murado, al que han encargado la decoración del vestíbulo de un edificio del World Trade Center de Nueva York.
«Una exposición para aprender arte», así definió ayer el alcalde de León, Antonio Silván, La mirada contemporánea. «Y gratuita», añadió el delegado territorial de la Junta, Guillermo García, quien puso el acento su «el carácter didáctico».
El leonés Miguel Ángel Escotet, director general de Responsabilidad Social Corporativa y Comunicación de Abanca, destacó que «esta exposición sigue las líneas de calidad de la anterior», al tiempo que recordó que se trata de «las obras más importantes» de los 21 artistas seleccionados. Explicó que la intención de Abanca, «que no sólo se dedica a las finanzas, sino a traer a la sociedad los cambios sociales, educativos y culturales», es «contribuir a la formación estética». Esta sociedad tan dura, en su opinión, «ha puesto el énfasis en el desarrollo del talento y ha dejado de lado el talante». Para él, «las decisiones se pueden tomar con mal talante o con un sentido estético que respete a los demás seres humanos».
Aunque el compromiso de Abanca se limita a tres exposiciones, Escotet dejó caer: «Hemos hecho el comienzo de una buena amistad». La próxima exposición —aún sin fecha— versará sobre el arte internacional y los nuevos lenguajes, como las instalaciones.