CULTURA

Un siglo repleto de arte leonés

Desde 1917 el museo de la Catedral de León lleva coleccionando obras religiosas y en él caben toda clase de manifestación del arte. Esculturas, cuadros, útiles y grabados de todo tipo decoran las estancias de la galería que cumple un siglo de exposiciones. .

Imagen de una de las salas con el Cristo de Burgos en la parte izquierda y un armario mudéjar situado a la derecha. SECUNDINO PÉREZ

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

daniel garcía | león

La historia de León incluso de antes de Cristo se puede observar las paredes del museo de la Catedral. «Es un institución permanente sin carácter lucrativo, al servicio del hombre y que facilita el estudio del arte», según Máximo Gómez Rascón, sacerdote y responsable del museo. Un siglo de historia que comenzó con la creación por parte del cabildo de museo eclesiástico en 1917. «Por aquel entonces en España sólo había unos cuatro o cinco museos», aclara el principal responsable. Aunque hasta 1930 no se dio el paso definitivo de este museo. A partir de ahí se empezó con las dos primeras salas de la galería con piezas de arte románico.

Un arte religioso que coge sus influencias de la teología y de las leyendas, dos de los temas mas recurridos por los artistas. En la galería encontramos muestras de arte que van desde la prehistoria hasta la actualidad. «Toda la exposición sigue un hilo conductor que nos guía por la historia del arte religioso y popular en la provincia de León», según el sacerdote.

Las obras, realizadas por autores desconocidos (en su mayoría), fueron encontradas ya bien enterradas o escondidas en los edificios propiedad de la diócesis de León. Todo esto debido a las vicisitudes de la época que se hicieron. «Por aquel entonces si una imagen se retiraba del culto debía ser o enterrada o quemada, para evitar que fuera profanada», explica Máximo Gómez. Todo esto en el contexto de la ocupación musulmana de la península, con sus saqueos a ciudades del norte peninsular.

En una de las primeras salas junto al claustro podemos ver esculturas del románico, entre ellas un reloj de sol traído desde Valdelaguna, el cual cuenta con numeración árabe y la romana. Además, también incluye los símbolos del zodiaco, «es algo que lo convierte en único en el mundo», según el sacerdote.

Siguiendo con la exposición encontramos obras pictóricas sobre la imagen de Jesucristo. Entre ellas destaca un cuadro de Nicolás Francés que fue utilizado como base de un sillón. Esculturas de marfil de la Inmaculada hechas en una perfección casi imposible para los medios que tenían por aquel entonces. Una cantidad de obras de las cuales no todas provienen de la propia Catedral: «Gran parte de las piezas han sido donadas y el resto las hacían artistas que residían en la Catedral», afirma el responsable de la exposición.

En las esculturas de Jesús en la cruz se aprecian los rasgos característicos de las diferentes corrientes dentro del arte religioso. En las primeras obras, se puede ver un Cristo dormido, no muerto, muy recto y con una gran simetría en todo su conjunto, algo más característico del románico con una cruz rematada con hojas de árboles, «diciendo que Jesús es el árbol de la vida», según Máximo Gómez. En cambio en otras esculturas ya se pueden apreciar sus muestras de dolor, sangre, yagas y una cara que denota sufrimiento, algo más típico del Gótico. «Es la historia del arte religioso. Primero primaba lo teológico, luego se buscaba la belleza, y por ultimo se desplaza a Dios y se divinizando la belleza» afirma el sacerdote.

En esta misma sala se puede apreciar una de las últimas incorporaciones: San Juan y la Virgen llorando por la muerte de Jesús. En ella se aprecia incluso la tristeza de ambos por la muerte de Jesucristo con las lágrimas en sus rostros. Una imagen que pareció en el cartel de la Semana Santa de París, allá por 1980.

En el resto de la galería hay obras que resaltan por su originalidad, como el Cristo de Burgos de Mateo Cerezo, caracterizado con una falda, típica de el arte indiano y mexicano, del que el autor cogió influencias. «En su parte baja se aprecian tres objetos redondos que simbolizan la vida y muerte de Cristo», añade Máximo Gómez.

En el resto de la galería las obras pictóricas de Juan de Juni y de Pablo Gago «el primer pintor que hacía obras abstractas en España», según el dirigente del museo. Junto con ellas, esculturas de santos como San Roque, San José y un Santiago Matamoros completan una exposición única «con cuadros que podrían estar en el Museo del Prado», según el sacerdote. leonés Máximo Gómez.

La famosa imagen de San Juan junto a unos crucifijos. SECUNDINO

Cargando contenidos...

Útiles de caza de la época prehistórica. SECUNDINO PÉREZ