CULTURA ■ ARTE
Venden la Catedral de Sorolla
Alcalá Subastas pone a la venta un óleo de 1902 del artista valenciano Joaquín Sorolla que recrea parte del templo leonés Se subastará el próximo 14 de diciembre con un precio de salida de 35.000 euros
La obra de Sorolla.
PABLO RIOJA | LEÓN
Son muchas las huellas profundas que dejó León en el alma de Joaquín Sorolla (Valencia 1863), el artista que cambió la luz deslumbrante del mediterráneo por la intensidad cromática de la capital. Enamorado de sus calles, de sus rincones con historia y sobre todo de la catedral, uno de sus grandes trabajos fue Aldeanos leoneses —1907— comprado por Archer Huntington en la exposición de Nueva York de 1909 y hoy en día en la Hispanic Society of America. Ahora, en apenas dos semanas, será precisamente un óleo del templo leonés pintado en 1902 por el valenciano el que salga a subasta con un precio inicial de 35.000 euros.
Se trata de un óleo sobre cartón de 34 x 22,5 centímetros firmado por el propio autor que procede de la colección del artista. Un trabajo que a su muerte pasó a manos de su hija pequeña, Elena Sorolla, y más tarde lo heredó José María Lorente Sorolla, nieto del pintor. «Agradecemos a Blanca Pons- Sorolla su ayuda en la catalogación de esta obra», señalan los responsables de Alcalá Subastas, encargados de poner la obra a la venta. El año en que está fechado el cartón —que por su perspectiva podría haberse pintado desde el torreón del palacio del Conde Luna— fue intenso desde el principio para Sorolla. Los viajes por media España se sucedieron en busca de inspiración. «Llegará a estar en Granada, Córdoba, Sevilla, Cádiz, Valencia y Buenos Aires para la Exposición Artal en el Salón Wit-com. A León llega antes del verano. Es su primera visita a la ciudad y será con su familia. Inmediatamente se enamora de su arquitectura y de su gente, toma apuntes y aunque son pocas las obras que nos encontraremos de la ciudad —siendo la catedral y el mercado sus principales protagonistas— todas presentan un gran valor», recuerdan desde esta madrileña casa de subastas.
El óleo refleja parte del templo gótico junto a otros edificios menores que se alzan en lo que hoy es la calle Ancha. En concreto, recrea «una visión parcial de la parte más llamativa del exterior de la catedral de León —su fachada occidental— donde se puede ver una de las dos torres góticas que la flanquean, la que conocemos como Torre del reloj y parte de su magnífico rosetón». Pintado gracias a la jugosa paleta de color y a las pinceladas rápidas en su movimiento, es revelador darse cuenta del tiempo y la luz que acompañaba al pintor en aquel momento. Como dato curioso, el Museo Sorolla en Madrid conserva otra obra con el interior de la catedral.
Años después, cumpliendo con el encargo de Huntington, regresó a la ciudad para plasmar sus Visiones de España. A este momento pertenece la obra Villagers from León, en la que captura de manera magistral la situación de una provincia que, pese a la temprana industrialización del país, sigue anclada en el mundo rural. Pero este no es el único nexo que une a León con Sorolla. Y es que hace poco más de una década el Museo de León recibió una herencia asombrosa: un conjunto de lienzos del pintor que formaban parte de un legado testamentario de Josefa Díez González. Tres de ellos están firmados por Sorolla. El cuarto llegó como un anónimo. Todo parecía indicar que pertenecía a un cuadro de la escuela veneciana, pero poco a poco los expertos llegaron a la conclusión de que se trataba de un juego, un entretenimiento, una ‘suplantación de la identidad creativa’ con la que Sorolla había tratado de emular a sus admirados maestros del Renacimiento.
Sus grandes obras, en Madrid
El museo que rinde honores al patrimonio de Sorolla en Madrid se pensó desde un primer momento para la conservación y exposición al público de las obras auténticas ejecutadas por el pintor. Su fundadora fue Clotilde García del Castillo, que en su testamento de 1925 legó al Estado español la casa y las colecciones que le pertenecían para que se creara un museo en memoria de su marido. La herencia fue aceptada en 1931 mediante una Real Orden que clasificó la institución que se creaba como Fundación benéfico-docente de carácter particular.
Los imprescindibles
La relevancia de la obra del artista parece no pasar de moda, ni deja de influenciar a las nuevas generaciones. El pasado mes de mayo, RTVE estrenó el documental Los viajes de la luz, un ‘retrato’ de Joaquín Sorolla que profundiza en los rasgos de modernidad y en el lenguaje que alcanzó su pintura, influido por las vanguardias del transito de siglo, por la fotografía e incluso por el incipiente arte cinematográfico. «La instantaneidad y el movimiento que refleja en sus lienzos, cercano a veces a la abstracción, hacen de Sorolla un artista más cercano al siglo XXI que a su propia época», señaló la directora, Sonia Tercero Ramiro, cuando se estrenó. Algunas de las obras de Joaquín Sorolla han alcanzado un valor cercano al millón de euros en el mercado.