CULTURA
«La era pop no ha muerto»
El grupo leonés Los Modernos presentó su primer elepé, el vinilo ‘Dos minutos’
Conrado Martín, Maxi ‘Boogie’ y Héctor Escobar, el trío Los Modernos, con su elepé entre las manos. FERNANDO OTERO PERANDONES
«¿Que quiénes son Los Modernos? Pues mira, lo principal que hay que decir es que somos tres tíos que lo damos todo sobre el escenario...». La tremenda energía, las ganas de hacer música que mueva y remueva al respetable, y la mucha veteranía de dos de ellos unida al juvenil entusiasmo del otro se puso ayer de manifiesto, en el bar Converso, durante la animada presentación de Dos minutos, el primer elepé —en formato vinilo para que el revival sea pleno— de un grupo leonés que lleva más de año y medio de rodaje pero que ahora aprieta el acelerador: este sábado estarán en concierto, a las 21.00 horas, en la sala Studio 54 (entradas anticipadas a 5 euros en el bar Belmondo, La Mona-Sputnik y Librería Universitaria; 7 euros en taquilla), pero mañana viernes, a las 20.30, mantendrán un coloquio en La Mona-Sputnik (calle Legión VII, 3) junto a Álex Cooper para hablar, entre otros asuntos musicales, de las doce canciones que conforman estos Dos minutos que edita el sello almeriense Clifford Records. Después vendrán citas en Ponferrada, Valladolid, Asturias...
Héctor Escobar (bajo y coros), Maxi Boogie (guitarra y voz) y Conrado Martín (batería) son Los Modernos, una banda cuya semilla estuvo en las actuaciones esporádicas que Escobar —que formó parte del «núcleo duro» de Los Flechazos de 1986 a 1994— ofrecía junto a Maxi con motivo de puntuales homenajes y eventos. Pero tras el treinta aniversario del icónico grupo leonés, hace dos años, en el que se reunió a la formación original al completo, Héctor Escobar sintió la necesidad de volver a los ruedos escénicos.
«Me di cuenta de que se abrían dos caminos ante mí: quedarme en casa o empezar a tocar de nuevo», cuenta el también editor y librero. La segunda opción fue la ganadora. Fichó a su compadre Maxi, «sin duda, el mejor guitarrista de rock que hay en esta ciudad», y como tercera pata eligieron al baterista Conrado, que a sus 19 años es toda una enciclopedia del mod en fondo y forma. «Yo estaba en un concierto, Héctor se acercó y me preguntó: ‘¿A ti te gusta el rock n’ roll?’. ‘Sí’, respondí. Y él me soltó: ‘Pues tú y yo vamos a hacer una banda’», narra. Y prosigue: «Vaya, que somos un bajista elegante, un guitarrista enorme e inspirado componedor de canciones... y un chaval que quiere comerse el mundo».
Revival sixtie con un mar de fondo de soul son el santo y seña de Los Modernos, un trío que bebe de gente a la vez tan revolucionaria y estilosa como The Who, The Kinks o los Gallagher. Un esmerado cultivo de rock, beat y power-pop que demuestra que la era pop «no ha muerto», sino que aquella luminosa explosión sesentera que en la capital leonesa floreció de forma muy especial, sobre todo, a partir de los ochenta, sigue teniendo muchos seguidores y fieles y devotos practicantes.
«Hacemos la música que nos gusta y nuestro único objetivo es que la gente salte, se divierta y vibre tanto como lo hacemos nosotros sobre el escenario», sintetizó Escobar. Y a continuación desveló su credo: «Acción, acción, acción... y actitud».