UMA THURMAN ACTRIZ
«En esta profesión hay que tener suerte»
La musa de Tarantino y víctima de Harvey Weinstein protagoniza ‘Blackwood’.
Uma Thurman, protagonista de ‘Blackwood’. FRANCK ROBICHON
MARÍA ESTÉVEZ | LOS ÁNGELES
Uma Thurman es una actriz distinta, musa del cine de Tarantino en los 90 y que representa a la perfección la mujer del siglo XXI. Su personaje de Mia Wallace en Pulp Fiction ha pasado se ha convertido en una de las imágenes más representativas de la cultura pop. Detrás de su fachada de mujer icono, se esconde una madre a quien le faltan horas para llevar a cabo su rutina y que vio su carrera marchitarse por la presión de Harvey Weinstein. La actriz estrena en España Blackwood, la nueva película de Rodrigo Cortés.
—¿Está contenta de regresar al cine?
—Estoy encantada de trabajar con Rodrigo Cortes, aunque la película sea una pesadilla para los protagonistas. Es una rara joya.
—¿Ha pasado ese momento decisivo de muchas actrices, que ven su carrera desde una perspectiva diferente?
—Por supuesto. He pasado mucho tiempo sin trabajar. Ahora pienso desde la perspectiva de mi hija, que está empezando en esta profesión. A mí me hace feliz verla dar sus primeros pasos en la industria, aunque, como madre, me de miedo. No solo por mi hija, sino por las hijas de todos, es necesario el dialogo que se está creando sobre el maltrato a las mujeres. Hay que acabar con la represión del talento. Creo que las mujeres necesitamos ofrecer nuestro talento en toda su extensión. Como mujer que ha trabajado toda su vida, desde los 15 años, mi propia forma de entender el feminismo fue desde mi intento y mi lucha por lograr el triunfo.
—Se volvió una madre que iba a ver los partidos de fútbol de sus hijos.
—Sí. He estado en bastantes partidos de futbol, porque mi hijo jugaba. Creo que es divertido ver a tus hijos jugar al fútbol. Es extraño. No crees hacerlo, pero al final te encuentras gritando y gritando tu apoyo.
—¿Qué le atrajo del guion de ‘Blackwood’?
—Rodrigo es un director que admiro y Ann una gran compañera de viaje, me pareció interesante participar en el proyecto.
—Uno tiene que luchar por ser reconocido en cualquier trabajo pero en Hollywood mucho más.
—Es cierto, pero aunque uno trate de conseguir el reconocimiento durante años, es posible que no lo consiga mientras a otros lo sientan en una mesa y al día siguiente ya son admirados por la audiencia. En esta profesión hay que tener suerte. Es una carrera donde la imagen y el ego van de la mano para conseguir el éxito. Lo importante es no detenerse, no frustrarse, apostar por disfrutar y amar el trabajo. Para mí es divertido que, cada vez que hago una película, todo el mundo me pregunte si me sorprende cómo el publico responde a mi trabajo. Supongo que tengo un gusto ecléctico, no suelo hacer películas normales.
—¿En qué género se siente más cómoda?
—Lo que más me gusta es la variedad. Cambiar constantemente, no repetirme. No quiero encasillarme en un género o en un estilo de personaje. Me aburre repetirme porque siento que me limita.
—¿Cree que en la vida con tener amor es suficiente?
—Sí, claro, sin duda lo pienso. Todos consideramos el amor como lo más importante en la vida. Luchamos por tenerlo, poseerlo.
—¿Puede el amor ser racional?
—El amor es lo único racional. Nada es más racional que el amor.
—¿Qué retos enfrenta como mujer en estos momentos?
—Mi preocupación son mis hijos. Ese es el mayor reto que tengo en la vida en estos momentos, sin duda ellos son mi prioridad, pero una madre no puede olvidarse de sí misma. No les ayuda a ellos que estés a su servicio y no pienses en ti. Creo que es muy importante mantener un mundo creativo, un mundo personal, y ser capaz de poder ofrecer algo distinto que sea importante y no que todo radique en ellos.
—¿Es usted de esas mujeres que piensan que el día debería tener más horas?
—Sin ninguna duda, necesito más horas para no hacer nada y tumbarme a descansar. Trato de aprovechar el tiempo al máximo. Voy a correr, tengo reuniones, preparo mi trabajo y, cuando ellos llegan, me dedico a ellos, a sus necesidades. Dejo incluso de contestar al teléfono porque quiero dedicarles todo mi tiempo.
—¿Cómo consigue mantener el equilibrio en su vida?
—Es prácticamente imposible. Mi exmarido me dijo el otro día que yo era una mujer que quiero ser madre a tiempo completo, pero sin dejar de ser actriz. Insisto en tenerlo todo, pero no es posible.
—¿Qué le da paz?
—Para relajarme me gusta ir a andar por la montaña. caminar me fascina, me distrae, y también me gusta cocinar, es algo que me calma muchísimo.
—Usted siempre derrocha estilo.
—Soy una mujer que trata de controlarse, pero es difícil explicar lo que significa tener estilo. Yo tengo mi propia forma de vestir, con la que me siento a gusto, a veces tomo un rumbo en mi vestuario que ni yo misma esperaba.