Un vandalismo monumental
La muralla del Cid sufre nuevas agresiones La fortificación ha recibido en tres años 3.680.540 euros en obras urgentes.
Vallas ‘de obra’ hacen de ‘quitamiedos’ en las zonas donde se han perdido los cristales de protección en la muralla de Ruiz de Salazar. RAMIRO
verónica viñas | león
Está permanentemente en el punto de mira. Grafitis, roturas de pavimento y de las vallas de protección es el paisaje desolador de la muralla que discurre por el Jardín del Cid; de momento, uno de los dos únicos tramos paseables. Desde que se restauró en 2011 no ha dejado de sufrir agresiones.
Antonio Silván recordó ayer que durante sus tres años de alcalde la fortificación tardorromana ha recibido 3,6 millones de euros en obras urgentes, incluidos 25.342 euros para garantizar la seguridad del adarve que sufre continuados ataques. Sin embargo, no aclaró si el Ayuntamiento volverá a reparar el tramo de la muralla para el que la oposición ha exigido cámaras de vigilancia. Algunos destrozos ponen incluso en peligro a los visitantes del adarve. Vallas ‘de obra’ hacen las veces de ‘quitamiedos’ en lugar de las criticadas barandillas de cristal elegidas cuando se recuperó este cubo de la piqueta. El PSOE ya mostró hace meses su preocupación por la seguridad en este tramo, pues «la falta de vidrios en la muralla genera un grave riesgo de caída en una zona a la que acceden decenas de menores cada jornada». La situación ha empeorado desde entonces, porque cada vez faltan más protectores.
Desde que esta zona de la muralla fue rehabilitada partidos como Izquierda Unida han puesto en entredicho la «mala elección de los materiales». El PSOE ha criticado la desidia del equipo de Gobierno municipal con uno de los conjunto amurallados más importantes del país (Monumento Nacional desde 1931), así como el nulo control sobre este lienzo del siglo IV.
A pesar de que los daños contra el patrimonio histórico son punibles judicialmente, hasta ahora nunca se ha pillado a los vándalos in fraganti. Hace unas semanas la UPL volvía a poner en evidencia el lamentable estado del lienzo que divide el Cid y Ruiz de Salazar. Para los leonesistas, aunque «es atribuible a evidentes actos vandálicos de auténticos desaprensivos», no exime de su responsabilidad al Ayuntamiento, que «está en la obligación» de reparar todos los desperfectos».
No deja de resultar chocante que uno de los tramos más peligrosos de la muralla sea, precisamente, uno de los que están completamente rehabilitados. En su momento, recuperar este lienzo costó alrededor de medio millón de euros, cantidad a la que habría que sumar los sucesivos arreglos que ha sufragado el Ayuntamiento en este mismo enclave como consecuencia del permanente ‘asedio’ que padece este cubo de la muralla. En alguna ocasión los costes se han intentado abaratar utilizando mano de obra del Centro de los Oficios.