Conoce la magia de Fyahbwoy tras su paso por León
``Latinoamérica esconde un calor humano que no he conocido en Europa´´
La buena vibra es algo que late de dentro, y que se palpa en el momento en el que estrechas la mano de Elán Swan Fernández (Madrid, 1979). Con la humildad de quien, literalmente, se forja una carrera de oro de la nada, el que fuera ``El Chico de Fuego´´ en un pasado conversa con el Diario de León. Transmite una sensibilidad especial y una cercanía que escasea dentro del ególatra —no siempre— mundo de los artistas; y su nombre lo refleja: Elán es una palabra francesa que significa ``impulso´´, y su apellido, Swan, es ``cisne´´ en inglés, con lo que es fácil entender la magia que desprende. Y más aún cuando te pone ese nombre tu padre, que también es músico, compositor e intérprete. Con un cigarro de esos que a Robe no le sentaban muy bien solos nos cuenta su pasión por Latinoamérica que asegura ``esconde unos valores que en Europa no he conocido´´.
Criado en la montaña, amante de la playa, Fyah —el nombre artístico que ha adoptado para suplir el de Swan Fyahbwoy— es un océano de reflexiones que intentamos desnudar. Tan pronto nos cuenta los peligros de las ``emociones viscerales´´ que conlleva el uso de las redes sociales y que amenaza el futuro de los más jóvenes como denuncia el ``hachazo en el cuello´´ que ha supuesto la dictadura del I.V.A Cultural. Ésta se ha prolongado en nuestro país durante siete largos años para coronarnos en el top europeo de impuestos (21%).
También hay tiempo en la charla para conocer los secretos de su técnica vocal, que es una de las más singulares de los artistas españoles y que alcanza un amplio rango de registros...