CAMPAÑA DE micromecenazgo
Mecenas que no ven al lobo como el malo del cuento
DOCUMENTAL Y MICROMECENAZGO.. Tras los documentales del urogallo y el oso, ‘Más que pájaros’ lanzó una campaña de micromecenazgo para otro sobre el lobo. Llevan casi 8.000 euros en unas semanas..
El lobo, un animal totémico de la fauna cantábrica, es el protagonista del último documental de ‘Más que Pájaros’. DL
Como no hay dos sin tres tampoco hay trilogía sobre los grandes de la fauna cantábrica que pueda dejar a un lado al lobo. Presente en nuestra tradición oral más antigua y objeto casi a partes iguales de filias y fobias su figura solitaria o en manada por nuestros montes pedía a gritos un documental serio y riguroso. Y a ello ha puesto manos a la obra la firma ‘Más que Pájaros’, reconocida empresa leonesa de biología y ecoturismo radicada en plena montaña, en Lugueros. Y su particular cuento con lobos reales, un cuento que nunca nos han contado también está ahí ambientado: en Valdelugueros.
Un trabajo de este calado exige tiempo, ganas, conocimiento, dedicación y... dinero. En su particular póquer ‘Más que pájaros’ andaba sobrado de los cuatro primeros y escaso del último; del poderoso caballero.
Pero...¿quién dijo miedo? Subieron a su lobo al monte y a la luz de la luna llena lo pusieron a aullar. O lo que es lomismo lanzaron hace unas semanas una campaña de micromecenazgo para financiar este tercer documental que complete la trilogía de los reyes de la fauna cantábrica. La obra se ‘presupuestó’ en 8.000 euros, precisó Manuel González, doctor en Biología y director de ‘Más que Pájaros’, responsable de la apertura de esta campaña de micromecenazgo para financiar el documental.
Y los mecenas respondieron. De León y de fuera empezaron a llegar ayudas en un goteo constante hasta casi cubrir la cantidad prevista. Ayer tenían contabilizados casi doscientos pequeños mecenas y una cantidad por encma de los 7.600 euros. Manu González quiso agradecer «de corazón» todas las colaboraciones cosechadas para elaborar el documental, una obra en la que tiene depositadas muchas esperanzas y con la que pretende echarse al monte en el sentido de que no discurrirá ni por los tópicos ni por los caminos trillados. «Es un cuento para contar verdades sobre el lobo. Pretendemos pretende contar un cuento, en el que la convivencia con el lobo es real y compatible con la vida en los pueblos. No será el cuento en el que la prensa sensacionalista utiliza al lobo como pagano de los males del despoblamiento rural. Será un cuento que toma en serio lo que la ciencia y el sentido común han demostrado: el lobo no es un problema para el mundo rural sino un elemento clave», apunta.
«En el documental queremos contar una realidad incómoda para muchos: el lobo no es el malo del cuento. La historia real del abandono rural en la montaña Cantábrica, de las mentiras generalizadas de los medios de comunicación respecto a todo lo que tenga que ver con el lobo (Canis lupus) y la enorme cantidad de conocimientos científicos que existen y los medios, porque leer ciencia lleva tiempo, obvian. Para ello utilizaremos una narración de cuento para dibujar la situación deseada: un valle real con humanos y lobos compartiendo el territorio sin dramas, sin miedo y con realismo».
El documental tiene como escenario Valdelugueros en la Cordillera Cantábrica y también su hábitat en Norteamérica.