Eduardo López: «Las marionetas me permiten salir de la pintura»
efe
Eduardo López Casado (Onzonilla, 1957) expone hasta el próximo 5 de agosto un centenar de marionetas en las antiguas escuelas de Onzonilla, en el salón de usos múltiples, dentro de la tercera edición del Festival de Teatro Amateur que se celebra en la localidad leonesa. Después de que el año pasado Onzonilla acogiera una retrospectiva vital del artista, hermano del fallecido pintor Luis López Casado ‘Monseñor’, en esta edición son estos muñecos manipulados por hilos los grandes protagonistas de la muestra.
«Las marionetas me permiten salir de la pintura convencional y fusionar dos mundos distintos: fantasía y realidad», asegura Eduardo López que, además del centenar de piezas creadas «en series de cinco» para la ocasión, también están presentes las dedicadas a distintos personajes a lo largo de su vida. Así, se puede contemplar la marioneta de Antonio Gamoneda, la de Pepe Muñiz o la comprada por José Manuel Mures. «Son el mascarón de proa de la exposición», ha comentado López sin olvidar una docena de ilustraciones sobre «personajes grotescos» de Onzonilla que «van en la línea del libro de calles leonesas que se publicará próximamente». «Me siento muy a gusto haciendo cosas divertidas», ha asegurado el artista que, durante el proceso creativo, da forma a las marionetas «sin bocetos ni trámites previos». «Cuando tengo las pasta de modelar en las manos, dejo que las ideas fluyan», ha indicado. Una manera de trabajar que solo cambia cuando se enfrenta al retrato de un personaje. Su interés por el mundo de las marionetas se remonta a 1978 cuando, según ha confesado, «ya las hacía y las vendía en el rastro de León» cuando se celebraba en la plaza Mayor. «Yo hacia dibujos y me apetecía verlos moverse», ha explicado sobre una actividad artesanal que no piensa dejar de hacer. El 5 de septiembre, el Auditorio Ciudad de León acogerá su exposición de pintura