Instituciones
El ILC sale del anonimato a los 25 años de su creación
La Diputación quiere que este organismo sea transparente, darle más visibilidad y rentabilizar espacios como la Sala Provincia, el CLA y el Museo Etnográfico

El Centro Leonés de Arte, el Museo Etnográfico, el Monasterio de Carracedo, la Sala Provincia... Y todo es ILC, esto es, el Instituto Leonés de Cultura, que a sus 25 años quiere salir del anonimato. Pablo López Presa, diputado de Cultura de la Diputación de León, lo define como un cambio para «darle una nueva imagen, para darle más visibilidad. El ILC tiene mucho por hacer», explica, para avanzar los nuevos aires con los que quiere refrescar la actividad de esta institución como departamento perteneciente a la Diputación Provincial.
De hecho, la rueda de prensa que López Presa dio ayer sobre las decisiones del consejo rector del ILC tuvo lugar en la Sala Provincia, con el telón cultural de fondo de la exposición retrospectiva de Miguel Ángel Ferrero. «Es que pienso que poco ayudamos al ILC si hiciéramos esto en el Palacio de los Guzmanes», comentó.
«La Sala Provincia es un lugar ideal para más cosas que para exposiciones. Esa es una idea. Y, en general, la imagen corporativa del instituto se puede mejorar», afirmó el diputado provincial. Esas son algunas de las líneas maestras que se pondrán en marcha en las próximas iniciativas del ILC, que también tienen como fin poner en valor el trabajo de los que llevan tiempo desarrollando labores de altura, pero que ahora quieren ser potenciadas.
También, con el ciudadano como destinatario, los planes del responsable provincial de Cultura pasan por que el ILC sea trascendente tanto en localidades más pequeñas como en la misma capital. «A veces pasa que en un pueblo se sabe qué es el ILC porque se conocen sus actividades o lo que se ha hecho, y en cambio en León no se tiene tan claro ni qué es ni dónde está», añade.
Como vehículo de transmisión de cultura, el ILC también aspira a que su alcance se produzca desde la agilidad y la coordinación con los municipios. Un ejemplo claro es ese cheque cultural que llevará a los solicitantes la posibilidad de contar con espectáculos escénicos sin apenas trámites y de manera instantánea para los próximos dos meses.
Y en esta redefinición del ILC también entra la idea de que el ciudadano no tenga una idea abstracta o intangible de lo que es, sino que pueda proyectar de manera concreta las posibilidades que ofrece de consumo de cultura. «En realidad, el Centro Leonés de Arte, la Sala Provincia, el patio... Todo forma una manzana que puede ser de lo más atractiva para que se desarrollen proyectos culturales diferentes», dice López Presa, que también asegura su preferencia por salirse de lo que se tiene por convencional.