Los arqueólogos localizaron cuatro tumbas y retiraron los restos óseos de la que resultó, en parte, afectada
Las obras del gas sacan a la luz una necrópolis tardorromana en Astorga
Las obras de canalización del suministro de gas en la calle Vía Nova, en el barrio de San Andrés, permitieron localizar una necrópolis p
Los arqueólogos delimitaron ayer la zona, entre la carretera de León y la subestación eléctrica, junto al Camino de Santiago, donde las máquinas que trabajaban el pasado viernes en las canalizaciones de gas impactaron sobre una de las tumbas, afectando a los restos del individuo enterrado a partir de las rodillas. Con ayuda de una máquina retiraron la tierra superficial que cubría la inhumación para, de forma manual, retirar la cubierta y documentar aquélla. Los enterramientos hallados son de tipo caja, de forma rectangular y realizados con ladrillos unidos con argamasa, señaló ayer M. Luz González. Además, constan de una cubierta plana definida por una losa de pizarra de gran tamaño. «Este tipo de estructuras son propias de las necrópolis de los siglos III al V d.C.», señaló, aunque matizó que por ahora no se puede descartar que correspondan a uno de los primeros enterramientos cristianos de la ciudad. Las tumbas están dispuestas de este a oeste, con la cabeza de los individuos hacia este último punto. La abierta ayer tiene su cubierta a unos 60 centímetros de profundidad sobre el nivel habitual de la tierra, y en su interior fue hallado un individuo en posición de cúbito supino. Las otras tres, que permanecen cerradas y en buen estado de conservación, no resultaron afectadas por las obras del gas porque la zanja fue trazada de forma casual por el espacio que las separa. La intervención no permitió localizar ningún material asociado a los restos, ni tampoco ajuar alguno que hubiera podido pertenecer a los individuos enterrados. Está previsto que el próximo lunes el arqueólogo territorial, Julio Vidal, que ya visitó el viernes el lugar, determine las próximas actuaciones junto al gerente de los trabajos de canalización y el arqueólogo que supervisaba los mismos, indicó ayer González. Se planteará una excavación que «no detendrá la obra, porque el tubo ya está instalado y la empresa puede actuar. Se estudiará una superficie amplia a ambos lados de las tumbas halladas», explicó Venancio Carlón, de la empresa de estudios arqueológicos Foramen S.L., que colaboró ayer en la limpieza de la tumba. «Los trabajos serán sencillos, porque conocemos la cota de los enterramientos, y sólo será necesario retirar con una máquina el manto vegetal para alcanzar el nivel de circulación y continuar la excavación a mano. Esto agilizará la intervención», añadió. Para ello, será necesario hablar con el dueño de la finca donde se produjeron los hallazgos, ya que ésta «está afectada por las obras del gas, el futuro enlace para la supresión de los pasos a nivel, y ahora la necrópolis, cuya excavación puede afectar al planteamiento de éstos», señaló el alcalde, Juan José Alonso Perandones, que se refirió al descubrimiento como «uno de los más importantes de los últimos años».