El realizador de «Los Otros» continúa renunciando a proyectos americanos porque le da «pudor y pereza»
Amenábar cree que Hollywood «destroza» el genio de los directores
El director de cine Alejandro Amenábar aseguró ayer que le da «pudor y pereza entrar en el sistema de Hollywood», especialmente cuando se ve «
El cineasta Alejandro Amenábar se encuentra impartiendo un taller de cine en la UIMP de Santander
Amenábar, que imparte durante esta semana el taller de cine Así se hizo Los otros en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander, continúa «observando el mundo» en busca de ideas para un nuevo proyecto, pero, por el momento, no tiene nada en mente. Explicó que el proceso de búsqueda de ideas es «laborioso y difícil» y, en muchos casos, «inconsciente», hasta el punto de desconocer de donde proceden esas ideas. Así, su origen puede estar en un «estado de ánimo» o una dinámica de trabajo, mientras que otras veces, simplemente se descubre que no son propias, sino que «se han sacado» de otro lugar y «se han transformado». Sobre el hecho de que su última película, Los otros, no lograra el Oscar señaló que, aunque «desde el punto de vista del glamour habría estado bien», «el mayor premio que se puede llevar un realizador es que su película conecte con el público». Del mismo modo, reflexionó sobre el rodaje y la producción del filme y resaltó que, el ser el responsable del montaje final, le permitió «mantener la integridad» para que fuera una película de «espíritu europeo» y, en definitiva, una «película española» y para que tuviera «un mensaje, un trasfondo y un ritmo». También le fue posible decidir sobre las secuencias finales que formaron parte de la película y, considerando las sugerencias de los productores y distribuidores, eliminó siete secuencias que precisamente se proyectaron ayer en la UIMP. Amenábar, que explicó que estas imágenes podrán verse en el DVD de la película, criticó la tendencia actual de presentar después de la difusión de un filme la denominada versión del director, ya que, en su opinión, es un medio de los productores «para sacar más dinero». Además, el director que apuntó la «gran sorpresa» que supuso para él la respuesta del público en Estados Unidos, subrayó la «excelente relación» existente entre el equipo técnico (básicamente español) y los actores (ingleses). Precisamente sobre su relación como director con los actores, indicó que ha aprendido «a respetar su oficio». Así, afirmó que en su primera película, Tesis, era «muy minucioso y bastante tirano», debido especialmente a su propia «inseguridad» y a la escasez de presupuesto. Mientras tanto, en Abre los ojos reconoció que ya les dio más libertad a los actores y más aún en Los otros, en la que, además, ha pretendido «sacar la frescura» de los niños para que no parecieran «robotizados». El director sostuvo que acostumbra a «llegar al rodaje con las ideas claras» porque no le gusta «la sensación de pérdida de tiempo». Por otra parte, no descartó dedicarse a otros géneros diferentes del suspense, aseguró estar «abierto», ni tampoco el abordar la producción de sus películas, aunque en este aspecto no se mostró tan convencido porque, según dijo, «le estresa».