La pandemia inventada que salvó de los nazis a decenas de judíos en Roma

Sánchez Adalid. ANTONELLO NUSCA
El ‘síndrome K’, una falsa enfermedad tan contagiosa que ahuyentó a los soldados alemanes durante la II Guerra Mundial, salvó a decenas de judíos en el hospital de la Isla Tiberina de Roma, escenario de la última novela del escritor y sacerdote extremeño Jesús Sánchez Adalid, Una luz en la noche de Roma . «Todo tenía tantas dosis de romanticismo, heroísmo y generosidad que me pareció novelesco e interesante para una trama», relata el autor en el corazón del barrio judío de la capital italiana durante una entrevista con Efe poco antes de presentar su libro, editado por HarperCollins. Reconocido autor de novela histórica, con premios como el Alfonso X por Alcazaba , Sánchez Adalid (Don Benito, 1962) recibió la primera pista de la historia en 2019, después de que el Vaticano desclasificara nuevos documentos referidos al papado de Pío XII. Esos papeles describían la sofisticada trama que urdieron los doctores Adriano Ossicini y Giovanni Borromeo, del Hospital Fatebenefratelli, con la complicidad de la Santa Sede, mientras Roma se precipitaba al horror con la llegada de las tropas de Hitler. En otoño de 1943, semanas después de la capitulación italiana, el peculiar edificio médico anclado en el río Tíber acogió a decenas de judíos contagiados de un virus, igual de irreal que peligroso, que impidió que los soldados alemanes identificaran a los pacientes. «El hospital es un punto de referencia en la ciudad, todos los romanos lo conocen desde hace siglos. Allí se desenvolvió la cura de pandemias, momentos bélicos... Tiene más de mil años, es antiquísimo», destaca el escritor. Algunos de los supuestos pacientes, los más afortunados, lograron incluso recuperar la libertad después de que se les declarase por muertos y recibieran documentos con una nueva identidad. «Aún queda un superviviente. Tiene más de 100 años. Hablé con él por teléfono porque había conocido a los protagonistas de mi trama», recuerda. Con los archivos del Vaticano, hasta ahora ocultos «por la inercia de la Iglesia» respecto a los secretos del pasado, y los documentos de la fundación Steven Spielebrg y del Gobierno Italiano, Sánchez Adalid pudo recrear la vida de algunos de los vecinos que esquivaron la redada del 16 de octubre de 1943, cuando las tropas de la Gestapo ingresaron en el gueto judío de Roma.