«Yo no leo la mente, leo personas»
Vicente Lucca triunfó en ‘Got Talent’. El mentalista leonés deslumbra en Madrid con ‘Atrévete. Magia Mental’ y ‘Mental Hacker’. Espera volver a poner a prueba a su paisano Dani Martínez, Risto y compañía
Lucca tiene en cartel los espectáculos ‘Mental Hacker’ y ‘Atrévete. Magia Mental’ en La Escalera de Jacob (Lavapiés, 9). BENITO ORDÓÑEZ
Puede adivinar el código pin de un móvil elegido entre el público. Aunque la pregunta que no viene a cuento es si podría hacer lo mismo si el usuario lo hubiera olvidado. El protagonista, el leonés Vicente Lucca, tan solo se ríe. No suelta prenda. ¿Y por teléfono, durante esta entrevista puede adivinarme algo? «Tendríamos que hablar un buen rato», aclara. Es decir, que trucos sí pero no milagros. Asuntos de mentalismo, psicología, observación, adivinación que no se sabe por dónde llega, preparación. Todo un show titulado Atrévete. Magia Mental , que pone en práctica todas las semanas y que es un espectáculo que se puede ver y sobre todo sentir en La Escalera de Jacob (Lavapiés, 9). Los que han ido aseguran que salen fascinados. Y él busca ese contacto y la satisfacción de que cuando las luces de sala se enciendan se celebre la conexión que durante más de una hora se ha producido. Como la tele lo arrasa todo, a veces para bien, su paso por Got Talent , el programa de Telecinco , le ha catapultado a lo mediático. «Tenía ganas de probar cosas que hago en el teatro y que creía que podían funcionar en televisión. Pero sí, quise llevar los números lo más cerca posible del jurado», explica.
Estamos ante Vicente Lucca, un leonés que iba para economista. De hecho estudió Administración y Dirección de Empresas en León y a Madrid se fue a trabajar en ese mundillo. Pero su as en la manga era el mentalismo.
Como la fama televisiva es más efímera que perdurable, su magia de mentalista está más a salvo con el citado trabajo semanal. Aunque merecerá la pena saber en próximos programas qué fue de su relación con las figuras de la tele Risto Mejide, Dani Martínez y demás.
También hay un filón que destacar de Lucca y que es la vertiente de su trabajo para eventos, empresas, encuentros y demás, que buscan algo diferente, un maestro de ceremonias que aporte más cosas, como es su caso. «Supongo que puede ser muy atractivo, incluso para muchos jefes o empresarios, que les gustaría saber qué piensan sus trabajadores. Pero esto es un juego. Los mentalistas no trabajamos con materiales sino con sensaciones. A mi me gusta decir que yo no leo la mente, leo personas», dice, además de indicar que eso de tener un sexto sentido se referiría más a lo sobrenatural, y ese no es su caso.
Lo que pone sobre el escenario Vicente Lucca tiene varios valores, además de entretener, divertir y emocionar al público. Porque hay un trabajo previo de ensayo y error y preparación que luego se pone a prueba en directo, sin trampa ni cartón. «Los mentalistas trabajamos con métodos de hace 200 años y otros más actuales», señala.
El caso es que, como dice Vicente Lucca, así para entrar en calor puede estar un rato adivinando en qué mano está una moneda, si derecha o izquierda, incluso ante una docena de personas. El resto ya es una función que vuela sobre las emociones, los recuerdos, la infancia, el primer beso, o la curiosidad en directo de descubrirle en qué bolsillo está su anillo. ¿Qué anillo?... «Cada función es diferente. Yo mismo no dejo de sorprenderme. El espectáculo tiene una estructura definida, pero cada público es diferente y tiene reacciones distintas», asegura. «Yo veo a la gente y la observo y veo cómo está cada uno, quién está más abierto o quién menos», añade, lo que incorpora ese factor psicológico sobre el que trabaja en profundidad como una de sus herramientas favoritas. Pero en definitiva, la sensación que busca y consigue del público es que se lo pase bien. «Se nota porque al salir se quedan hablando y me gusta compartir con ellos», dice.
En definitiva, tanto con Atrévete: Magia Mental y Mental Hacker Vicente Lucca pone a prueba su actividad como mentalista: «Creo experiencias interactivas y juego con la mente de mi público para divertir, entretener e inspirar a la gente», garantiza.
Si tuviera que explicar en qué consiste el mentalismo recurritía a los clásicos: «Max Maven definió la magia como la exploración estética del misterio. El mentalismo va un paso más allá, es una especialización dentro de este campo. No jugamos con objetos físicos, sino con información», casi instruye a la caza de una definición que dentro de la magia concrete el mentalismo como una de sus especialidades. Por eso, la pregunta está cantada: ¿Dónde está el truco? «Todas las profesiones usamos trucos. Para lidiar con nuestros clientes, con nuestros jefes... En ese sentido yo como mentalista utilizo técnicas que vienen de muy diversos ámbitos. Hay una cosa muy bonita. Mezclo métodos con doscientos años, que ya usaban los espiritistas victorianos para provocar sus fenómenos con descubrimientos científicos muy recientes. La neurociencia nos ha permitido conocer cómo funciona la atención, la memoria, comunicación no verbal, el estado hipnótico... Métodos antiguos o modernos, el espectador nunca sabe cual de ellos estoy usando».
Sobre su propio futuro, Lucca sabe lo que quiere: «Continuar aportando valor a las empresas en sus eventos corporativos: intervenciones en congresos, talleres de teambuilding... Es un sector muy demandante, donde cada vez es más difícil sorprender. Por suerte mi propuesta resulta novedosa y atractiva al público empresarial. Creo que todos querrían poder leer la mente del directivo que tienen enfrente cuando se sientan a negociar. Además es muy divertido cuando desbloqueo el móvil del CEO de la empresa delante de todos sus empleados», desvela.