EXPOSICIÓN EN EL CLA
Noventa instantes en la inmensa obra de Antón Díez
El Centro Leonés de Arte (CLA), dependiente del ILC de la Diputación Provincial, inaugura ‘Caballeros de salitre’

Emilio Martínez Morán, Antón Díez y Luis Mateo Díez, ayer, en la inauguración de la exposición. ángelopez
Todo el arte reciente de un artista podría ser lo que se puede ver en el Centro Leonés de Arte, uno de los espacios del Instituto Leonés de Cultura. Pero lo de Antón Díez, que es lo que se expone y es mucho, es más cuando tiene el tono de repaso como una sugerencia y resumen, en el que hay su idea de artista y sus conclusiones, esto es, una panorámica. Tiene título y es Caballeros de salitre, y se presenta como un recorrido profundo y revelador en torno a la figura de Antón Díez, veterano creador lacianiego cuya trayectoria abarca diferentes lenguajes y tendencias estéticas. Noventa instantes en la inmensa obra de Díez y también una propuesta de pasado y futuro.
Como se habla de esa culminación, es igual de importante volver al inicio que justifica la trayectoria y que en su caso parte ya desde niño con una gran inquietud por el mundo de la creación en el sentido más amplio del término, como indican las ilustraciones que hacía para los cuentos de su hermano o sus construcciones de ciudades imaginarias.
Díez se licencia en Bellas Artes en la Escuela de San Fernando en Madrid. En su juventud se vincula con el mundo intelectual del momento y se relacionó vivencial y emocionalmente con el mundo del teatro, participando como actor en obras de Samuel Beckett o Ghelderode; incluso llegó a escribir una obra, ‘Teatrillo del Soplavientos’, que también interpretó. Combinó equilibradamente la docencia activa en Asturias, Cataluña y Valencia con el desarrollo de su actividad creativa. En los años sesenta, sus murales y obra pictórica se aproximan a la formulación matérica dentro de una abstracción con incorporaciones sígnicas, cuestión que facilitó que se produjera un salto cualitativo en su obra, pasando del plano bidimensional al campo tridimensional por medio de una cerámica experimental. Sus investigaciones en este ámbito se inician con la aproximación a la alfarería torneada de Jiménez de Jamuz, integrándose en el Grupo Jamuz en 1969. Y el resto es evolución, curiosidad e inquietud artística, hoy también en el CLA.