UN LEONÉS EN LA CUMBRE DEL CINE
Néstor López dedica el Goya a León y a su barrio
El director leonés ganó el premio al Mejor Corto Documental por ‘Semillas de Kivu’

El director y productor leonés Néstor López tras recibir el Goya al Mejor Cortometraje Documental. EFE
Néstor López lleva un carrerón. Tenía un Goya y acaba de conseguir otros dos. El director leonés se alzó en Granada con el premio al Mejor Cortometraje Documental por Semillas de Kivu. Y, sin tiempo para asimilar el premio, volvió al escenario como productor de La gran obra, Mejor Cortometraje de Animación. En su intervención, el leonés recordó la situación que vive actualmente el Congo y pidió ayuda internacional. Dedicó la estatuilla «a León y a mi barrio, el polígono 10». En Kivu (RD Congo), uno de las zonas más violentas del mundo, un grupo de mujeres llega hasta el Hospital de Panzi después de haber sido violadas en grupo por las guerrillas de la zona que dominan los recursos minerales. Su tratamiento psicológico antes de la reinserción las enfrenta al dilema de aceptar a los bebés que han dado a luz tras las violaciones, encontrando en la cuestion de la maternidad una manera de resistir. Este es el crudo argumento del cortometraje de 29 minutos dirigido y producido por Néstor López.
El filme, rodado en zona de conflicto y en la guerra de RD Congo, estudia el fenómeno de la violación a mujeres como arma de guerra. «Es un conflicto antológico que se desconoce desde Occidente pero que lleva más de 25 años y más de cinco millones de muertos, lo que lo convierte en el segundo mayor genocidio de la historia de la Humanidad. En el corto también hay poesía en contraposición al horror, vitalismo y la lección de que se pueden solucionar los conflictos. El ser humano es capaz de hacer cosas extraordinarias aún en las zonas más violentas del mundo», explicó. El cineasta leonés está en el top 100 de Creativos de Forbes de 2024. En 2022 estuvo doblemente nominado como productor del cortometraje documental Mama y por el corto de animación Nacer; y, finalmente, se alzó con la estatuilla con el primero.
La gran obra. dirigido por Álex Lora e idea original de Lluis Quílez, es una producción de Filmakers Monkeys, la compañía de Néstor López. Protagonizado por Daniel Grao y Melina Matthews, cuenta la historia de Leo y Diana, una pareja aburguesada que lleva un televisor roto a un punto de reciclaje. Allí conocen a Salify y a su hijo Yousef, dos chatarreros a los que invitan a su mansión para donarles más objetos. La situación se enrarece cuando descubren que los chatarreros tienen algo que ellos quieren. La cinta fue preseleccionada para los Oscar.
Con solo 32 años, el cineasta leonés ha producido hasta la fecha treinta cortometrajes y cuatro largometrajes, consiguiendo hitos como dos preselecciones a los Oscar, dos galardones en la Seminci, el Gran Premio del Jurado en Sundance, un premio en el Coproduction Market de la Berlinale o la participación en Sección Oficial de la Biennale de Venecia. Como realizador, Néstor López ha dirigido cinco cortometrajes y prepara su primer largometraje con RTVE y Movistar. Ha ganado premios como el Paul Naschy en Sitges, la Biznaga de Plata en Málaga y el Premio al Mejor Corto en New York Shorts.
La importancia de tener un Goya
Néstor López se sinceró: «Si logro mi segunda estatuilla, supondrá mayor seriedad y que me reciban en más sitios», confesó tras ser nominado. Pero no logró la segunda, sino la cuarta. En estos momentos el leonés trabaja en un nuevo cortometraje documental que transcurre en el este de Europa, pero dos premios de la Academia de Cine pueden cambiar muchas cosas y abrir muchas puertas. De momento, ya ha hecho historia. Nunca un director leonés llegó tan lejos.