Diario de León

UNA ARTISTA CONOCIDA Y RECONOCIDA

Dora García, 'leonesa de corazón', Premio de las Artes

El jurado del galardón que otorga la Junta ha valorado la originalidad, la proyección y la trayectoria de la artista

La artista de ascendencia leonesa Dora García, ganadora del Premio de las Artes de Castilla y León.

La artista de ascendencia leonesa Dora García, ganadora del Premio de las Artes de Castilla y León.benito ordóñez

Verónica Viñas
León

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Dora García es una mujer en guerra. Sus armas son la ternura y el amor, porque, como dijo el Che Guevara: Che Guevara: «Un revolucionario es un hombre enamorado». Ella está en conflicto con las convenciones, el machismo y los protocolos artísticos. Le atraen los personajes excéntricos y los antihéroes.

Nació en Valladolid, pero pasó su infancia y parte de su juventud en León y se forjó en el legendario CCAN. Esta «leonesa de corazón»      —como se declara—, que ha hecho de la performance su mejor medio de expresión, se ha alzado el Premio de las Artes de Castilla y León. El jurado ha acordado, por mayoría, conceder este galardón a la artista plástica y audiovisual, porque «su extensa trayectoria la ha posicionado como un referente del arte contemporáneo a nivel internacional». Asimismo, valora «la originalidad y el compromiso social de su obra», así como «la proyección nacional e internacional de esta artista, formada en la Universidad de Salamanca y en los Países Bajos, que ha expuesto y cuenta con colecciones en numerosos museos e instituciones europeas como el Musac de León, el Patio Herreriano, el Pompidou o la Tate Modern, y por su compromiso con Castilla y León, de la que es orgullosa embajadora. Dora García ha donado varias de sus más reconocidas instalaciones al Musac, entre ellas Lo inadecuado, que figuró en el Pabellón de España en la 54 Bienal de Venecia. 

El Musac, a su vez, le dedicó una extensa exposición monográfica, titulada Vibraciones. Hace dos años volvía al museo leonés con Real artists don't have teeth (Los artistas de verdad no tienen dientes), donde rescató la performance que presentó hace catorce años en el Moderna Museet de Estocolmo y que consiste en invitar a los visitantes a acercarse a la escultura Roba este libro, que suscita un dilema: si sucumben a la invitación, corren el riesgo de ser pillados cometiendo un delito. En el Musac también fue comisaria de la exposición I was a male Yvonne de Carlo, donde defendía que se puede mostrar la verdad a través del humor.

«Mi León es literario y musical. Es el que recuerdo de vivir allí. De escritores y músicos», confesó a este periódico. Y sonríe cuando le recuerdan que fue bajista del grupo leonés Deicidas. «El tiempo de Deicidas fue muy bueno, claro. ¡Cómo no lo iba a ser! Era el tiempo de la juventud».

Dora García vive entre Barcelona y Oslo, tras dos décadas residiendo en Bruselas, y es profesora en la Academia Nacional de las Artes en Oslo. Previamente fue miembro del Programa de Estudios Independientes del Macba en Barcelona (2015-2020) y profesora invitada en numerosas instituciones educativas, como ENSBA en Lion, la HEAD en Ginebra, y Le Fresnoy Studio National des Arts Contemporains en Francia.

Durante casi tres décadas Dora García ha utilizado formatos diversos: vídeo, dibujo, instalación, perfomance o teatro para narrar los procesos comunicativos culturales y explorar constantemente cómo se interrelacionan los artistas, con las obras y con el público que las contempla o experimenta. Hace cuatro años, la artista se alzó con el Premio Nacional de Artes Plásticas. Entonces, el jurado destacó «su manera integral de concebir los espacios para crear performances en las que resulta clave la interacción con los públicos, así como su versatilidad en la utilización de soportes y su capacidad para favorecer la reflexión ética relacionando conceptos y emociones».

También se ha enfrentado al cambio climático en End (dos prólogos), película en la que advierte de la urgencia por evitar una extinción masiva y que grabó en el archipiélago de Svalbard, Noruega.

Dora García no pertenece al club de los artistas que se miran el ombligo Por el contrario, con frecuencia invita a cuestionar qué es arte. Y crea contextos y situaciones en los que el tradicional esquema de comunicación entre artista, obra y espectador se ve alterado.

El Premio de las Artes de Castilla y León se creó en 1984 y, desde entonces, lo han recibido los leoneses Cristóbal Halffter, Amancio Prada, Fernando Urdiales, José Sánchez Carralero y el Museo Casa Botines Gaudí, además de Vela Zanetti, artista muy vinculado a León. En esta edición, el jurado ha estado integrado por José Enrique Martín, de la Fundación Las Edades del Hombre; Marta Herrero, catedrática de Paleografía; Joaquín Sánchez Torné, director de Diario de León; Pedro Pérez Castro, director del Museo Casa Lis; María Ángeles Porres, consiliaria de la Real Academia de Bellas Artes de la Purísima Concepción; y Jesús Ignacio Sanz, como secretario.

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