FERIA DE ARTE CONTEMPORÁNEO
Las obras revolucionarias en la historia de ARCO
La Feria Internacional de Arte Contemporáneo, que comienza hoy, siempre ha dado espacio a arte basado en la polémica

Eugenio Merino, junto a su obra 'Always Franco', en 2012 en Arco. 'El viaje. Javivi, el coche', de Pilar Albarracín, DE 2002.
La Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ARCOmadrid, lleva desde 1982 demostrando a coleccionistas o público en general que el talento no está reñido con la polémica o el desconcierto.
Cuando llega su 44 edición, se puede hacer recuento de algunas de las obras que han causado más revuelo y anécdotas.
En 1983, la obra Manuel, de Rodrigo Muñoz Ballester, causó polémica al tratarse de una escultura que mostraba dos figuras masculinas abrazadas, una de ellas completamente desnuda. Manuel fue un amor platónico del artista. Esta obra volvería a exhibirse en 2024. En 2002, El viaje. Javivi, el coche, de Pilar Albarracín, presentaba un coche de la marca Mercedes con el techo lleno de bultos. Los visitantes podían participar en la instalación montándose en el interior del coche y tener la sensación de estar cruzando el Estrecho de Gibraltar hacia Marruecos.
En 2005, El Perro de Democracy 2005 reproducía las torturas llevadas a cabo por soldados estadounidenses en la prisión iraquí de Abu Grahib.
Paolo Schmidlin exhibí en 2007 un busto hiperrealista de la reina de Inglaterra, Isabel II, con los pechos y el vientre desnudos, siendo acariciados por dos manos desconocidas.
fidel zombi y obra destrozada
2008 fue el año de Eugenio Merino, que expuso Fidel zombi, mostrando un espectro del expresidente cubano. Una visitante destrozó una obra valorada en 18.000 euros al tropezar con ella y pisarla durante el paso de la comitiva de los reyes frente a la galería en la que se encontraba la pieza. La escultura, de Francesco Gennari, consistía en una superficie de cristal negro instalada en el suelo.
Eugenio Merino volvió a causar polémica en 2010, molestando a tres religiones y con protesta de la embajada de Israel incluida, por Stairway to heaven’, en la que aparecía un árabe rezando agachado, encima de él un sacerdote católico y sobre éste, un rabino. Merino repitió revuelo con Always Franco en 2012. Una figura de Francisco Franco dentro de una nevera de Coca Cola, con gafas de sol y postura de fallecido. Le demandó la Fundación Francisco Franco pero se desestimó.
La obra No hay pan para tanto chorizo, de Antoni Miranda, recordaba al movimiento 15-M.
En 2014, Yann Leto estrenó Congress Topless, en el que aparecían dos mujeres bailando en una barra para «recrear», según él, «el típico sitio donde se reúnen los políticos, la casta del puro».
Por 20.000 euros se vendía en 2015 un sencillo vaso de cristal con agua de Wilfredo Prieto, titulado Vaso de agua medio lleno. Y Ánima, de Adriana Marmorek, valorada en unos 5.000 euros, se descolgó de la pared, se cayó al suelo y se rompió, al parecer por la acción de un niño.
En 2018 Helga de Alvear vendió fuera de ARCO Presos políticos en la España Contemporánea.