El tesoro de las Agustinas Recoletas será expuesto por el Museo Diocesano
La comunidad religiosa donó a la Diócesis leonesa todos los bienes culturales que se encontraban en su monasterio

Las tres últimas Agustinas Recoletas.
El Museo Diocesano de León organizará próximamente una exposición para dar a conocer los bienes culturales y muebles del monasterio de las Agustinas Recoletas, que se despidieron de León oficialmente de León en marzo y salieron hacia otros conventos tras una presencia de 362 años en la ciudad.
Como ya había adelantado Diario de León, el obispo de León, Luis Ángel de las Heras, confirmó que la comunidad de religiosas decidió donar a la Diócesis todos los bienes culturales, obras de arte y muebles que albergaban el convento de la Encarnación en un acto de "generosidad extraordinaria", por lo que esta tiene “el encargo de custodiar y conservar” dicho patrimonio.
Los bienes que están catalogados de interés cultural, no se pueden sacar del territorio de la Comunidad Autónoma, precisó el prelado.
Entre las obras más destacados se encuentra el relicario que alberga un conjunto de 700 piezas hechas en bronce, coral, marfil, maderas finas procedentes de Italia, Alemania, España y los Países Bajos.
También cuenta con cuadros con escenas de la vida de la Virgen, una reliquia de San Pantaleón y una sillería en el coro del siglo XVII, procedente de los antiguos conventos en los que estuvo asentada la orden de las Agustinas Recoletas.
Respecto al destino del edificio que ocupan desde 1967 en el barrio de El Ejido, el obispo dejó claro que la decisión corresponde a la orden de las Agustinas Recoletas con el beneplácito de la Santa Sede. El edificio de ladrillo consta de tres cuerpos: el monasterio, la iglesia y una hospedería donde se alojan familiares que vienen de visita y donde antaño vivían también el cura y el hortelano.
La comunidad pasó en 1967 a esta zona de La Granja al vender el antiguo monasterio de los Dominicos, su casa desde finales del siglo XIX, al Banco Industrial de León que construyó sobre su solar el Complejo Santo Domingo.
Luis Ángel de las Heras, presidió el pasado 25 de marzo la eucaristía de acción de gracias en la capilla del Monasterio de la Encarnación como la despedida de la comunidad de las Agustinas Recoletas, con la que pusieron fin a una presencia de 362 años en la ciudad de León.
Sor Beatriz, sor Guadalupe y sor Ana María fueron las tres últimas religiosas integraban hasta ese momento la comunidad de Agustinas Recoletas de León, que por la falta de vocaciones y el fallecimiento de hermanas, vio reducirse su número incluso por debajo de las cinco monjas agustinas que fundaron la comunidad de religiosas leonesas el 11 de diciembre de 1663. Con la priora Mariana de San Clemente al frente, formaron la primera comunidad recoleta contemplativa del Monasterio de la Encarnación, que tuvo su primera ubicación en la actual calle del Cid.
Tras 15 años de exclaustración, acogidas en el convento de Santa María de Carbajal, en el año 1884 las Agustinas Recoletas se instalaron en un nuevo convento ubicado en la plaza de Santo Domingo y de nuevo en 1967 se trasladaron a su última ubicación en terrenos del paseo de la Granja.

Luis Ángel de las Heras, obispo de León.