ARTISTAS EN LA CALLE
A once escalones del arte
En el Día Intrenacional de los Archivos, el Histórico de León instala en la muralla de Puerta Castillo una pintura de un ángel creada por jóvenes de 1º de ESO de Maristas. Eduardo Diego, delegado territorial de la Junta, inauguró la obra inspirada en imágenes recopiladas
Tres de las cinco autoras de la obra instalada en Puerta Castillo, junto a Carlos Cuenllas, Eduardo Diego y Eva Merino.
Un mural como una puerta. Ese sería el requisito básico. Luego, que tenga arte. Que lo hagan jóvenes. Que lo impulse Carlos Cuenllas, artista, profesor y maestro que a cada paso que da encuentra motivos para crear (y creer) en la ciudad, como si no se resignara a la insipidez del asfalto urbano. A once escalones está la obra de cinco jóvenes. Es una de las actividades que se ha convertido en estrella en esta celebración del Día Internacional de los Archivos. La inaugura Eduardo Diego, delegado territorial de la Junta, que aprecia y ensalza con su presencia esta iniciativa ya de años, junto a Eva Merino, directora del Archivo Histórico Provincial. Así que es momento de dar las coordenadas y datos del asunto. Una buena nueva que se recrea cada año. El Archivo Histórico Provincial de León y el colegio Maristas San José han vuelto a colaborar para lo dicho: acercar el arte a todos los leoneses. Este lunes se instaló un mural de dos metros de altura y más de un metro de ancho, que ocupa la puerta, en el acceso que esta entidad tiene en la plaza del Espolón. Por supuesto, junto a Diego y Merino, Carlos Cuenllas. Y está claro: los protagonistas, los alumnos artistas. Celia Álvarez, algo así como la líder del grupo, más Claudia Riesco, Izan Aller, Lucía Ospina y Ángela Gómez.
Celia Álvarez explicó que la obra representa «el desastre del tiempo. El anonimato, con esa figura sin cabeza. La desesperación de llegar a ser algo en la vida», señalaba Álvarez apuntando directamente al porvenir, en ese momento en el que por edad no se sabe que es y será todo un arsenal invencible. Indicaba por su parte Eduardo Diego la oportunidad de esta acción que «pone el arte en la calle y que sintetiza el paso del tiempo y el deseo de libertad, nunca más oportuno en este lugar», aseguraba, además de agradecer y destacar esta colaboración entre el colegio Marista, el Archivo y, por tanto, la Junta, y Carlos Cuenllas.
Para más señas y acudir o detenerse a observarla, la obra se sitúa dentro del hueco, en forma de puerta, que hay en la muralla del Castillo, por el que se accede al «patio de los hombres» (cerrado habitualmente por una verja de hierro, que permite ver el cuadro aunque no acercarse a él).
La pintura sustituye a la anterior obra de Snoopy y ha sido creada por un grupo de jóvenes alumnos de 1º de la ESO, con edades comprendidas entre los doce y trece años. La temática de esta obra fue decidida por Celia Álvarez, quien también realizó el dibujo inicial de la figura. La elección del acrílico como material no solo ha permitido un secado rápido y fácil dilución con agua, sino que también ha evitado el uso de disolventes, haciéndolo ideal para su uso en el aula. La paleta cromática se ha limitado a tonos neutros, salpicados por el verde vibrante de la vegetación circundante. Representa una escultura de un ángel sin cabeza, inspirada en imágenes recopiladas por los estudiantes en páginas especializadas como Pinterest. Celia Álvarez expresa sobre su creación: «La idea es la desesperación que sentimos cuando intentamos llegar a ser algo o alcanzar determinadas metas, pero nos quedamos paralizados por alguna causa». Pero esta vez recorrieron el camino y alcanzaron la meta.