El anfiteatro romano de León está en venta
Tras una subasta judicial celebrada en 2019, un sótano de la calle Cascalerías que preserva restos del lugar en el que peleaban los gladiadores sale nuevamente a la venta ahora casi por la mitad de precio
Imagen de la excavación en la que por primera vez apareció el anfiteatro, hoy conservado en el sótano que está en venta.
Un pedazo del anfiteatro de León está en venta. Y no es la primera vez. La historia es rocambolesca. Se trata de un local en el número 3 de la calle Cascalerías que preserva en dos sótanos restos del lugar en el que luchaban los gladiadores romanos.
Hace una década se anunciaba como trastero. En 2019 volvió al mercado, pero esta vez mediante una subasta judicial en vía de apremio, por 122.515 euros. Nadie mostró interés, la subasta quedó desierta y el local, con los vestigios romanos, se lo quedó, mediante embargo, una entidad bancaria.
Tiempo después fue adquirido por una empresa, que ahora lo ha vuelto a sacar al mercado por 75.000 euros, casi la mitad que hace seis años.
Los restos no se pueden tocar, porque están protegidos por ley. El local, de 390 metros cuadrados, al que se accede por la rampa del garaje y el portal, se anuncia otra vez como «ideal para trasteros». El inmueble encierra unos diez metros lineales del único anfiteatro del Noroeste.
Estos vestigios romanos nunca se han mostrado al público, a diferencia de los que guardan dos criptas en la misma calle. En una de ellas, durante varias ediciones, se llevó a cabo el programa cultural Roma en el Espejo, con actuaciones teatrales y conciertos. Hace seis años, la concejala del PP e historiadora Margarita Torre Sevilla defendió que el Ayuntamiento adquiriera el único anfiteatro militar de la Península.
Un gran hallazgo
La actual empresa propietaria de este tramo del anfiteatro contactó con el equipo de gobierno municipal hace más de dos meses. Su intención era llegar a un acuerdo de venta y que el Ayuntamiento pudiera mostrar al público un tramo más del recinto romano en el que se entrenaban para la lucha los legionarios. De momento, no ha recibido ninguna respuesta. Nadie sospechaba que León tenía un anfiteatro hasta que aparecieron los primeros restos en 1994, durante las obras de construcción del edificio de viviendas en Cascalerías, 3. Posteriormente, surgieron otros dos tramos en sendos solares de la misma calle. Las aspiraciones del constructor, que pretendía recibir «por las molestias» 120 millones de pesetas del Ayuntamiento, llevaron incluso a la concejala de Urbanismo de entonces, Elena Bustillo, a estudiar el traslado del anfiteatro a un solar de La Chantría.
Los arqueólogos han descubierto que el anfiteatro se levantó en el siglo I, pero un siglo después se levantó un segundo muro con el fin de sostener la estructura, que tendría problemas de estabilidad. Previsiblemente, el graderío era de madera, de ahí que nunca hayan aparecido restos de él. El recinto sigue los patrones de otros desperdigados por los dominios septentrionales del Imperio Romano; fundamentalmente, en Austria y el Reino Unido. Estaba situado fuera de los muros del campamento de la Legio VII.
En 2019, coincidiendo con la venta del sótano con restos del anfiteatro, apareció otro muro del mismo recinto en el antiguo solar que ocupaban Bodegas Manchegas. Un tramo de apenas dos metros de largo. El anfiteatro de León es el único de Hispania vinculado a un campamento romano. Tendría capacidad para 5.000 espectadores y en tamaño sería muy superior a la actual Plaza Mayor.