Diario de León

MÚSICA FOLK

Raquel y Laura Álvarez, premio MT Joven Valor Reino de León: «Hay melodías de acá para allá que unen a todos»

Tsacianiegas, el dúo de Raquel y Laura Álvarez, Premio MT Joven Valor del Reino de León 2025, tienen en el mercado el disco perfecto para Navidad: ‘Pa bail.lare’

Raquel Álvarez Alonso y Laura Álvarez Alonso, Tsacianiegas, durante un concierto.

Raquel Álvarez Alonso y Laura Álvarez Alonso, Tsacianiegas, durante un concierto.dl

Pacho Rodríguez
León

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Un día, hace unos años, cuando Raquel y Laura Álvarez Alonso hablaban de su hipotético primer disco, dijeron: «Si es que alguna vez grabamos algún disco...». No era fatalismo, alimento imprescindible de esta provincia, era simplemente naturalidad. Como la música que hacen desde el qué y el cómo. No se utiliza el término natural al definir el folk que nace de la tierra, el río y el aire de los pueblos, pero se podría incorporar como imprescindible. Y en su caso con Tsacianiegas como nombre. Entre medias, estas dos hermanas, asturleonesas con bandera de Laciana, allí donde empezó todo, para poder haber nacido una en Cangas de Narcea, otra en Ponferrada, vivir en León y en Asturias, se hicieron, Laura, ingeniera de Caminos, y Raquel, microbióloga. Pero la música no dejó de sonar y ellas ni de cantar ni de bailar. Después de unos cuantos años llega cierto reconocimiento: dúo Tsacianiegas, con el Premio MT Joven Valor del Reino de León 2025. Y previamente sacan al mercado su primer cedé titulado Pa bail.lare.

El quiénes son lo tienen claro: «Somos asturleonesas. Nos criamos en Laciana. Llevamos mucho tiempo. Algunos grupos de bailes tradicionales se sorprenden de que sigamos juntas después de tanto tiempo. Pero decimos: somos hermanas, eso ya no se deshace», afirma Raquel Álvarez, que en este caso ejerce de portavoz del dúo. Y no se puede deshacer como ocurre con el folk, la música tradicional que siempre estará ahí. De hecho, cuando llevan ese repertorio que ahora es disco a otros lugares no leoneses encuentran puntos en común: «Puede haber idiomas diferentes, instrumentos diferentes, pero hay melodías de acá para allá que unen a todos. En Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco... Por ejemplo, del País Vasco sí que me da más envidia que se ve que hay más participación de los hombres en las tradiciones», explica.

La propuesta de Tsacianiegas puede que aparente demasiada austeridad, a base de pandero, pandereta, voz y un planteamiento escénico tradicional, pero puede que dados estos tiempos actuales, sean de lo más moderno. Casi como una ironía: con una música que es de raíz, muy de un sitio, pero que transporta a otro lugar. La prueba de que todo esto es cierto está en comprar el disco. Que se puede adquirir en León en Music Center, y, si no, en sus redes sociales.

Entre tanto, Tsacianeigas seguirán su curso firme, como personas y como músicas. Tal vez, sean las representantes de León que corresponderían a otras artistas de otros sitios que tienen tanto eco. En el caso de ellas hay el reconocimiento a quien pone en valor la música que supura las tierras donde crecieron. Y la energía y sentimiento que hace que tengan en un lugar estelar aquel momento en un concierto en Alemania dentro de un ciclo de Voces Femeninas Españolas en el que la incertidumbre de conectar con el público fue más que correspondido con la exclamación de pena al terminarse.

Como a lo que han venido aquí es a hablar de su disco, ellas ponen las pistas: un cedé con 26 temas, de los cuales, 25 son en los que se hace un repaso de canciones del Valle de Laciana y zonas limítrofes predominando las piezas tocadas con pandeiru cuadráu (pandero cuadrado) y pandereta, y en el que aparecen otros instrumentos de percusión como castañuelas y payetsa (sartén) entre otros, además de algún tema a capella. Cabe destacar que muchas piezas están cantadas en Patsuezu (lengua vernácula de la montaña occidental astur-leonesa). El cedé cuenta con un libreto en el que aparecen las letras de todos los tema. Este cedé se categoriza como familiar, ya que en él participan sus padres, Araceli y José Luis, más conocido como Chelu. Hay una colaboración con un instrumento melódico, el whistle. Y esta excepción es debida a que en su trabajo no puede faltar la Xota de Samiguel de Tsaciana (Jota de San Miguel de Laciana), de Héctor Álvarez Collado, natural de Sosas de Laciana y fundador y miembro de los desaparecidos grupos folk lacianiegos Tsuniegu y Trabe. Y sobre todo esto no cabe otra cosa que añadir que esta jota de Álvarez con letra de Raquel de Tsacianiegas tiene poderes terapéuticos demostrados. Que cuando Rosalía inventa ahora lo espiritual, ellas ya estaban. Hagan la prueba.

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