DESPEDIDA
Gemma Cuervo, toda una vida de teatro
La actriz Gemma Cuervo, fallecida este sábado a los 91 años, fue una incansable trabajadora de las artes escénicas

En 2024, Cuervo recibió el premio de la Unión de Actores.
La actriz Gemma Cuervo, fallecida este sábado a los 91 años, fue ante todo una incansable trabajadora de las artes escénicas, con una trayectoria de más de seis décadas sobre los escenarios, tanto en teatros como en programas y series de televisión, donde cosechó una legión de fans.
El teatro fue, según reconoció ella misma, su vida y «un recreo del alma». El 5 de octubre de 2021 la veterana actriz recogió emocionada el Premio Max de Honor por su vasta trayectoria sobre las tablas de manos de su hija, la también actriz Cayetana Guillén Cuervo.
Nació en Barcelona el 22 de julio de 1934 y con dos años, en la Guerra Civil, se quedó huérfana de padre, que era militar. Estudió en el colegio de monjas Lestonnac de la Ciudad Condal y desde pequeña se decantó por el solfeo, el canto y el ballet.
Se matriculó en la Escuela de Comercio de Barcelona pero pronto comenzó a actuar en el Teatro Español Universitario (TEU), en el que fue primera actriz, recorriendo Cataluña, Alemania e Italia. En 1956 representa 'Amor de don Perliplín con Belisa en su jardín', de Lorca.
En 1959 se unió a la compañía del desaparecido Teatro Candilejas, de su ciudad natal, donde, entre otras, trabaja en la obra 'No hay camino', que fue premio Ciudad de Barcelona. A finales de ese año debutó profesionalmente y se consagró como actriz en el Teatro Lara de Madrid, junto a Adolfo Marsillach, con 'Harvey'. José Tamayo la incorporó a la Compañía Lope de Vega y al Teatro Español de Madrid, donde interpretó 'La visita de la vieja dama', 'El avaro' o 'La Orestiada'. Continuaron sus actuaciones en 'El pensamiento', de Andreiev; 'El capitán veneno', de Alarcón; 'La tercera palabra', de Casona; 'El castigo sin venganza', de Lope de Vega; 'La casa de las chivas', de Jaime Salom o 'El rehén', de Brenda Behan. El 18 de julio de 1960 contrajo matrimonio con el actor Fernando Guillén, al que había conocido en enero de ese año, y con el que trabajaba en la obra 'Enrique IV'. Dos años después estrenó en el Bellas Artes madrileño 'La dama del alba', de Casona, ya de primerísima actriz, junto a Fernando Fernán Gómez, al que sucedieron éxitos consecutivos.