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Un rocker en El Gran Café
Jordi Vila, batería histórico y original de Loquillo y Los Trogloditas actúa este sábado en León con Txarly Usher y Sus Canciones Asesinas en un concierto en el que comparten cartel con Los Restos del Naufragio
Josep Simón, Jordi Vila, Ricard Puigdomenech y Sabino Méndez, formación histórica de Los Trogloditas en ‘Mis problemas con las mujeres’.
Sólo unos pocos lo pueden decir. Él estuvo allí. Estuvo allí, porque no se acuerda. O sí. Pero principalmente porque inmortalizó con su batería, entre otros, dos de los comienzos de canción más célebres del pop-rock incipiente de los años 80. Jordi Vila firma esos dos principios instantáneos de reconocimiento inmediato como son los de Cadillac Solitario o El ritmo del garaje de Loquillo y Los Trogloditas y que serían, salvando las distancias, tan fundacionales de su tiempo como lo han sido, por ejemplo, algunos riffs de los Rolling Stones. Si ayer ‘eligieron’ y hoy no tienen nada que elegir háganlo comprando entradas para ver al gran Jordi Vila, en este caso no de protagonista sino de batería de Txarly Usher y Sus Canciones Asesinas, en concierto con los leoneses Los Restos del Naufragio. Será este sábado, 21 de marzo, con hora de inicio prevista a las 21.00 horas.
Lo primero que hace Vila es una demostración de modestia, que sirve además para poner en valor el concierto de este fin de semana: «Con Txarly hace tiempo que llevamos comentando lo de siempre: a ver si un día hacemos algo. Y se dieron las coincidencias para poder y hemos preparado unas canciones y creo que están muy bien», afirma. También añade este músico historia viva del rock en España que la forma en la que han trabajado ha sido la que fue convencional no hace tanto: «Sí, para eso soy un clásico. Lo de ensayar cada uno por su lado no me convence. Además, también está muy bien que sea un formato clásico de guitarras, bajo y batería», explica. Por cierto, aquí recupera Jordi Vila la figura de batería nada más (que ya es mucho por otra parte), puesto que en Kinki Boys, el grupo que comparte con su mujer, Marga Alday, al bajo y voz, y Mikel G. Mancho, guitarra y coros, también canta y destaca lo bien que se encuentra en este papel en Txarly Usher y Sus Canciones Asesinas. «Creo que Txarly Usher es una gran estrella desconocida», sentencia con un eficaz eslogan.
La conversación se mezcla con aquel pasado primoroso en el que Loquillo y los Trogloditas fueron referencia de la escena española. «Tengo buen recuerdo aunque fueron años en los que nos pasamos mucho. Gané mucho dinero y lo gasté mal», rememora. Pero de igual manera hay una llama de buena memoria que aún da su luz: «Hombre, sí que me siento agradecido cuando me dicen que por mi culpa empezaron a tocar la batería». Y resulta que se lo dicen muchos de aquellas generaciones que empezaban a tocar, y en inicios como los de esas canciones encontraban un filón para apasionarse por la batería. Por cierto, en León con Los Restos del Naufragio compartirá escenario con otro Jordi, Jordi Hidalgo (Brutos Sekos, Ópera Prima, Hummo, etc) que confiesa que aquel comienzo de El ritmo del garaje era todo un recurso para atreverse con las baquetas. Dice Vila que «de aquella época te puedo contar como anécdota que andábamos buscando cómo empezar Cadillac Solitario. Yo tocaba en Los Burros y fue Antonio Fidel, bajista del grupo, que andaba por allí el que nos dijo: en vez de esos golpes por qué no le das en el aro de la caja...». Y así fue como quedó para la historia una de las canciones que aún corean los seguidores de Loquillo y los de la música en general, de España y del mundo del rock en español. Son buenos recuerdos de la época musical más explosiva y creativa en España. Tiempos de la movida que Loquillo conquistó desde Barcelona y a la que se subió en marcha. Y Jordi Vila puede decir que estuvo en momentos únicos de esa historia. Con Los Burros: Manolo García y Quimi Portet (guitarrista), Antonio Fidel (bajista), Josep Lluís Pérez (guitarrista) y Jordi Vila (batería). Y en esa otra alineación de lujo de titulares indiscutibles que fueron Sabino Méndez, Ricard Puigdomènech, otra vez Jordi Vila y Josep Simón Ramírez. Y un tal José María Sanz, esto es, era, Loquillo y Los Trogloditas.