Laura Díaz, escritora, videógrafa y creadora de contenido
«A los influencers de cultura no nos premian»
"Necesitamos que nos equiparen y nos metan en el mismo grupo que los creadores de contenido de deportes o moda", comenta la escritora de origen leonés
Retrato de la escritora, Laura Díaz.
Laura Díaz es una creadora de contenido literario, pero, además, también es escritora. Ahora a presentado su novela fantástica titulada Mi Sangre por el Reino, que ha conseguido estar en el Top 1 en ventas en Amazon. A esta publicación hay que añadir su faceta como influencer, ya que cuenta, entre todas las redes sociales, con más de 500.000 seguidores, una cuenta que utiliza para subir contenido de carácter cultural y dirigido, de forma más concreto, al literario que es su gran pasión. En la entrevista ha querido contar cómo es el salto de lectora a escritora, su nueva novela y, además, el mundo de la cultura dentro de los influencers.
—Antes de ser autora, es una gran lectora y divulgadora de literatura en redes sociales. ¿De dónde le nace esa pasión por los libros y por la fantasía en particular? ¿Recuerda qué historias le marcaron y le hicieron decir «esto es lo que quiero crear»?
—Mi pasión viene desde que era muy pequeña, gracias al inestimable ejemplo de mi padre, un ávido lector de toda la vida, que me transmitió el amor por los libros desde niña. La fantasía siempre ha sido mi refugio y mi forma de entender el mundo, me permitía soñar, recorrer lugares distintos a la realidad y dejar de ser una niña cualquiera a ser una guerrera, una diosa o una cambiaformas. Los libros de Laura Gallego fueron mi infancia. Pero fue la mitología, con sus dioses, héroes y criaturas, lo que realmente encendió la chispa en mi interior, una que aún sigue quemando.
—Es una figura muy conocida en redes como @fantasyliterature. ¿Cómo ha sido el viaje de recomendar libros a escribir los suyos propios y construir una comunidad tan grande?
—Ha sido un viaje increíble, duro en ocasiones por la presión de las redes, pero completa y absolutamente inevitable. Empecé compartiendo mi pasión por la lectura y la fantasía más concretamente, y poco a poco se fue creando una comunidad maravillosa de gente con los mismos gustos que yo. Esa comunidad ha sido mi mayor apoyo. Pasar de recomendar historias a crearlas yo misma fue un paso que me daba mucho vértigo, pero sentía que tenía mis propios mundos que contar. Mis lectores son el motor que me impulsa a seguir escribiendo, y su cariño es la mejor recompensa.
—Ha pasado de ser lectora a escritora, ¿qué diferencias clave ha encontrado durante el proceso?
—Al final después de leer tanto es como que dentro de tu mente ya tienes ese esquema de cómo tiene que ser una novela y simplemente es dar forma a las ideas conforme a lo que has ido leyendo toda la vida. Al principio me pareció algo que no iba a lograr, pero en cuanto me puse es como que surgió solo. Lo puedo comparar como andar en bicicleta, lo que pasa que el leer es el triciclo y el escribir es la bicicleta y es pasar de uno a otro.
—Ha sacado Mi Sangre por el Imperio, una novela fantástica, ¿de dónde surge la idea de realizar esta novela?
—Íbamos, mi marido y yo a viajar a Japón por nuestra luna de miel en 2020, pero con la llegada del COVID no se pudo realizar en ese momento. Unos años después lo hicimos y fue caminar por esos templos y recrear la visión de un Japón feudal alternativo donde se daba esta historia.
«En junio lo presentaré en la librería Pastor igual que hice con el anterior. Supongo que será un poquito antes de las fiestas de ese 24 de junio»
—No solo escribe, sino que también diseña e ilustra. ¿Cómo se retroalimentan estas dos facetas creativas? ¿La ilustradora ayuda a la escritora a visualizar las escenas, o es al contrario?
—Totalmente. Para mí, son dos caras de la misma moneda, dos formas distintas de crear que, además, son compatibles. A menudo, antes de escribir una escena clave, ya tengo una imagen mental muy potente de cómo se ve. Es cierto que no todo lo puedo dibujar, pero esa capacidad de visualización que viene de desarrollar arte ayuda mucho a configurar escenarios y ambientaciones. Dibujar a los personajes me ayuda a definirlos, a entender su lenguaje corporal, su mirada... Es como si cobraran vida al mismo tiempo a color y en las palabras. Esto me permitió ilustrar el interior de Mi sangre por el imperio sin filtros, asegurándome de que cada detalle fuera fiel. Es una forma de ofrecer a los lectores una experiencia completa y mucho más personal.
«Toda la vida he leído fantasía gracias a mi padre y ha sido gracias a él todo. El libro prácticamente se lo he dedicado a él»
—Para quienes aún no conocen su última novela, ¿cómo describiría «Mi sangre por el imperio» en pocas palabras?
—Mi sangre por el imperio es una fantasía épica de inspiración japonesa lleno de acción, traición y mitología. Es la historia de Suki, una joven que nace con una misión que no desea, un destino en forma de profecía: convertirse en una kitsune para salvar a su Imperio de la purga. La acompañará su guardia, escogida mediante pruebas letales. Juntos, deberán ascender una montaña sagrada plagada de yokais (demonios) y peligros, en una carrera contrarreloj donde el deber y el destino chocan en una lucha sin tregua.
—Es de León, aunque viva en Canarias, ¿los leoneses la verán por aquí presentando el libro?
—Sí, en junio lo presentaré en la librería Pastor igual que hice con el anterior. Lo que no sé la fecha exacta. Supongo que será un poquito antes de las fiestas, antes de ese 24 de junio seguramente.
—Además de escritora es creadora de contenido en sus redes sociales, donde acumula más de 500.000 seguidores. Ese mundo siempre ha sido juzgado por ser «un nido de incultos» o tacharles de «no gustarles o llamarles la cultura». ¿Qué opinión tiene sobre que se meta a todos los creadores de contenido en el mismo saco?
—La respuesta es muy irónica dado que a los influencers que se dedican más a los temas un poquito más actuales o de estilo de vida o de moda son invitados a todos los premios, a todos los eventos, incluso a los culturales, y a los que hablamos de cultura se nos veta directamente en esos eventos. Los Premios Ídolo, los Premios Tiktok, los Premios Isla en Canarias son algunos ejemplos donde nunca premian a la cultura y mucho menos a la cultura literaria pero sí que dan galardones a la moda, al maquillaje, etc... Con esto no digo que sea peor, sino que puede convivir todo junto y nosotros podemos dar ese contrapunto de cultura a esa visión que dices que se tiene comúnmente de que los influencers son incultos.
—Una solución a esto que comenta, ¿podría ser tener un premio dirigido únicamente hacia el creador de contenido a nivel cultural?
—No. Sería mucho mejor que lo uniesen al resto, es decir, que tuviéramos voz igual que los que hacen vídeos de deporte o los que hacen vídeos de cocina que eso en cierto modo también es una especie de arte o de cultura. A los que hablamos de libros o de cine pues no se nos tiene en cuenta. Yo diría que equipararlo sería mejor que crear uno propio.
—Este año León, a nivel literario, está cogiendo impulso gracias a Urraca I, ¿se ve escribiendo sobre ella?
—Eso yo creo que se lo voy a dejar a los historiadores, aunque sí que me estoy preparando para un concurso de microrrelato que salió sobre la reina Urraca y me voy a presentar. Lo mío es más historia antigua tipo griega y romana, que es más moderna.