CANCIÓN HEAVY DE DISCOTECA ATLÁNTIDA
Los 150 heavies que sobreviven en león
La recientemente creada asociación en torno al sonido metalero alcanza cifras record de socios. Sus responsables aspiran a organizar eventos y contar con una sede para realizar sus actividades y ser parte de la cultura leonesa
Chema Fernández, vicepresidente, y Bachy Castaño, presidente, de la Asociación Heavy Metal León.
Haciendo honor a su nombre, la discoteca Atlántida de León, el templo de los heavies leoneses de finales del siglo pasado, en Obispo Almarcha, se hundió y dejó sin templo a esta más que tribu urbana que podría tener como santísima trinidad a Black Sabbath, Judas Priest o Saxon, por poner un ejemplo, que ellos mismos ponen. Esta generación, con los años de más necesarios, es el germen formidable de la Asociación heavy Metal León, que sin necesidad de componentes externos crece a la velocidad de un virtuoso punteo heavy.
Al necesario caos sonoro del heavy metal en todas sus vertientes le ponen orden Bachy y Chema en forma de Asociación Heavy Metal León, una iniciativa que ha comenzado con la fuerza que le corresponde a estos entuasiastas de un género musical inagotable en músicos y público y que en su corta vida desde su presentación en sociedad en el imprescindible Plan B suma ya más de 150 socios. Bachy Castaño, presidente; Chema Fernández, vicepresidente, son los que ahora dan forma a base de entusiasta dedicación a una asociación que tiene su germen en los nombres propios de Silvia, Susana y Luis, quienes comenzaron una operación rescate de los tiempos de la discoteca Atlántida, en Obispo Almarcha, santo y seña del heavy leonés hasta 1990 cuando la sala se hundió a causa de una nevadona. «Ese día no habría. Menos mal, porque si hubiera abierto hubiéramos muerto la generación de heavies cincuentones que somos ahora», dice Chema Fernández.
Otros antecedentes básicos que fueron detonante y que hay que destacar consisten en el whatsapp creado por Silvia, Susana y Luis y que sirvió para reagrupar a una generación que había disfrutado con pasión de la música heavy metal. La pandemia, una vez más, hizo de las suyas, pero en este caso sirvió para reforzar ese medio de comunicación y que muchas y muchos leoneses que se habían perdido la pista entre trabajos, traslados, maternidades y demás volvieran a saber unos de otros. «Se puede ser heavy sin tener melena», introduce con humor Chema, porque como su compañero de fatigas Bachy manejan con destreza la energía y el humor para afrontar este reto.
«Queremos hacer las cosas bien. Estamos hablando con todo el mundo, con promotores, músicos, gente de todo tipo, otras asociaciones, ayuntamientos...», señala Bachy, que explica que se trata de aportar a la sociedad y la cultura leonesa además de promover la música heavy y un espacio para los fans puedan compartir experiencias y disfrutar de la música en audiciones y conciertos. de momento, la abundante actividad consta en las redes sociales, que atienden con mimo para que los socios puedan estar al corriente de novedades y logros. A todo esto, ser socio de la Asociación Heavy Metal León es un chollo que cuesta 10 euros al año.
A día de hoy se muestran satisfechos de haber arrancado al tiempo esos 36 años que han pasado desde lo de la discoteca Atlántida. «Cuando se hundió la discoteca nos quedamos un poco huérfanos porque era una auténtica sala de reuniones de heavy. Había más bares en aquellos años. Teníamos el Sierra», recuerdan. Y en lo musical se acuerdan de Caterva, Damian Lord, Terremotors, incluso de Oscuros, en activo en la actualidad. Sí que explican, como no podía ser menos en la tribu heavy, que la llama nunca se acabó del todo. «Nos quedamos sin discoteca y hemos estado muchos años viéndonos en bares, reuniéndonos... Luego también cada uno hizo su vida, unos se casaron, yo me fui, el otro se fue, cada uno hemos hecho nuestra vida», relatan hasta ese punto en el que el Whatsapp fue en este caso una red social perfectamente aprovechada y bien usada. «Sí, ahí nos fuimos englobando todos», remarcan.
En el fondo hay una evolución natural reforzada por esa realidad de la fidelidad del heavy hacia su estilo. Y eso que no se trata de un colectivo, al menos este leonés, de mentes cerradas, sino que hay aperturismo hacia otros gustos. Pero el hilo heavy les permitió mantener reuniones, hacer una quedada todos los años, hacerse fotos, llevar recuerdos, fotografías, «pues todos tenemos recuerdos de aquella época y esas cosas», afirman. Con más veteranía y medios es cuando toma forma la idea de darle un punto más a estos encuentros e ir juntos a conciertos y a festivales, como el Resurrección Fest, por ejemplo.
Aquí hay una faceta seguro que más consolidada de lo previsto entre los heavies que es la de hacer las cosas con orden. En lugar de destructivos, constructivos y puede que entiendan lo revolucionario como lo es en realidad crear una asociación así en estos tiempos. «Empezamos a mirar qué hacemos, aspectos legales, documentación y demás. Y dijimos, venga, cuántos somos, nos enfocamos como asociación, vamos a ver lo que hacemos. Y nos registramos y todo el rollo burocrático», relatan. Y así hasta los 150 socios, todo lo ya constituido, las camisetas, obligatorias para todo heavy que se precie, y hasta lotería con el número del día que se hundió la Atlántida.
«Fuimos ya muchos en el primer mes desde que abrimos las inscripciones. Ese éxito nos da pie para coordinarnos con corporaciones y ayuntamientos, para intentar hacer varias actividades, promover aquí un festival de León, de música heavy metal como tal, aparte de otras alternativas que hay.
Ámbito territorial
El ámbito territorial en el que quieren moverse también es amplio. «Queremos que participe todo León en ese aspecto, la ciudad y la provincia, y sobre todo hay una cosa en la que nos gustaría incidir bastante. Y es que vamos a festivales y vemos que hay grupos de personas de otras asociaciones y también vemos que hay gente de León en todos los lados. Queremos que formen parte. Porque esos grupos de personas estaban igual que nosotros, perdidos de la mano de Dios y queremos recuperarlos, meterlos dentro de la asociación y aparte tener más fuerza, porque seguro que tenemos los mismos gustos y queremos las mismas cosas», aseveran.