El pueblo de León que celebra de madrugada una curiosa tradición llamada «derechos de cortejo»
Ha logrado blindar y conservar un pedazo de antropología rural reconvirtiéndolo en una de las recenas de madrugada más originales
Villaverde la Chiquita, perteneciente al municipio leonés de Valdepolo.
Hace años buscar novia fuera del pueblo podía salir "caro". En distintas localidades leonesas, los jóvenes forasteros que se casaban con una moza debían «pagar el piso»: una entrega a los mozos del lugar que podía hacerse en dinero o bebida. Por eso, llama la atención la convocatoria que sigue apareciendo en las fiestas de Villaverde la Chiquita. Se anuncia como «derechos de cortejo» y lleva un acompañamiento de garrafón, pastas, orujo y escabeche.
La localidad, perteneciente al municipio de Valdepolo, reservó para este encuentro la una de la madrugada del 28 de septiembre en su programación de San Miguel de 2026. La víspera había reunido música de discoteca, una parrillada y una chocolatada. Después llegaba ese acto de nombre peculiar, entre las propuestas con las que el pueblo prolongaba la noche de su fiesta patronal.
Una convocatoria que invita a asomarse a otra época. Y cuyo nombre recuerda a las costumbres del noviazgo rural, cuando una relación podía tener consecuencias que iban más allá de la pareja y sus familias.
Cuando el pretendiente tenía que invitar
El proyecto de patrimonio de Sariegos documenta cómo se cobraba el «piso» en este municipio del alfoz leonés. Los hombres de fuera que se casaban con una joven de la localidad entregaban el pago a los mozos. En 1930 podía rondar las 25 pesetas, destinadas normalmente a vino, aunque también se aceptaba directamente un cántaro. La práctica fue desapareciendo allí durante los años setenta o principios de los ochenta.
Negarse podía traer una cencerrada. Los jóvenes se reunían frente a la casa de los recién casados con cencerros, latas y otros objetos para hacer ruido y expresar su rechazo. La misma fuente recoge estas protestas cuando quien se casaba era un viudo. El episodio muestra la presión que podía ejercer la comunidad sobre decisiones que hoy se consideran parte de la vida privada.
Otros testimonios sitúan el cobro antes de la boda. El Archivo de Memoria Oral del Reino de León conserva los recuerdos de vecinos de Moveros, en la comarca zamorana de Aliste, que explican cómo los mozos cobraban el «piso» al joven de otra zona que cortejaba a una muchacha del pueblo. El momento y las condiciones variaban según el lugar; el pretendiente forastero y el grupo de jóvenes locales eran los protagonistas.
El garrafón aparece también en una referencia leonesa. El CRA de Villacedré describe una antigua costumbre por la que los hombres de fuera que se casaban con una moza debían ofrecer un garrafón de vino a los jóvenes del pueblo.
Villaverde la Chiquita
Villaverde la Chiquita es una de las nueve localidades de Valdepolo, al este de León. El Ayuntamiento sitúa el pueblo en un valle y señala el acceso desde Quintana de Rueda por el camino vecinal hacia Villamartín de Don Sancho.