Diario de León

De vez en cuando... (y siempre) Serrat

El gran cantautor recibió el Premio Leteo ante un Auditorio abarrotado

Serrat levanta el Premio Leteo que recibió ayer en un acto multitudinario en el Auditorio de León.

Serrat levanta el Premio Leteo que recibió ayer en un acto multitudinario en el Auditorio de León.Ángelopez

Pacho Rodríguez
León

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Cola de espectadores de noche grande en el Auditorio. Le dan el premio Leteo a Joan Manuel Serrat y no le hace falta ni cantar para llenar. El pequeño truco es que es gratis, pero también es cierto que ha habido dosis de estrés de quienes han querido conseguir una invitación sin éxito. La platea a rebosar con todas las autoridades esperan una nueva gala de entrega del milagro de Leteo, que ha conseguido atraer a la ciudad nombres fundamentales de las letras a nivel mundial.

Pero antes, por la tarde, ahí viene, ahí viene... dice la prensa porque viene Serrat, el Leteo. Y llega, caminando no hay camino, se hace camino ahí en la plaza de las Palomas. Mas de 80 años le contemplan. Ropa informal, buen aspecto y la mirada de Serrat, que tal vez ya no busque seducir sin querer pero imanta, a la vez que él escruta a los que le rodean. Sube las escaleras y mantiene el carisma de aquel que cuando cantaba Fiesta en cualquier lugar, con camisa blanca, era el chico más guapo. Pero el tiempo ha pasado, ha hecho sus estragos, aunque, gracias a dios, no se ha detenido. Luego dirá el elixir que toma. «Yo te vi en el ochentaytantos. Era joven...», le espeta Elena Aguado. Y él. En el Salón de los Reyes del Ayuntamiento de León está el rey de la canción de autor en habla hispana. Hubiera sido lo que hubiera querido. De vez en cuando la vida, Serrat se planta delante, no por teléfono, ni con grabadora, como en otra ocasión pero eso es otra historia, y he aquí el hombre que compuso canciones que recorrerán toda tu vida. Y la de los que están. Entonces es el momento de pensar que qué bien que esté Serrat y sea mucha la gente que quiera estar con él. Y luego es ya sólo escuchar hablar al que cantaba.

Joan Manuel Serrat habló de sus lecturas y los nuevos tiempos. Admira a Julio Llamazares. Dijo que era consciente de que no iba a ganar la carrera de leer todo lo que le hubiera gustado. Pero sí que matizó que la velocidad y la lectura no casan: «Toda la tecnología y los tecnócratas que están manejando el mundo tienen la aceleración como uno de sus valores fundamentales en los que se mueven. Ellos se mueven a partir de la aceleración, una aceleración que va al caos. Pero en el caos es donde tienen el caldo de cultivo. El dirigente más importante o que tiene teóricamente más poder del mundo es un hombre que no lee» manifestó antes de añadir: «Él suelta cosas y provoca el caos». Pero ayer se impuso este Serrat en calma al que lo que le da la vida es, eso, las ganas de vivir.

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