La herencia que deja Tutankamón en león

El Museo Liceo Egipcio muestra 600 piezas llegadas de Egipto que fueron sacadas antes de 1983

Raúl López López, director del museo junto a su pieza más conocida.RAmiro

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León

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«Cuando el mundo no tiene el lugar en el que quieres estar, puedes crearlo». Esa es la filosofía que resume del Museo Liceo Egipcio de León. Su historia no comienza con una gran institución ni con una financiación millonaria, sino con una pasión que nació durante su infancia y que, con los años, acabaría convirtiéndose en un proyecto cultural al que ha dedicado buena parte de su vida.

Es un oasis del antiguo Egipto ubicado en el centro de León. Solo hay otro igual en España y está situado en Barcelona. Raúl López López, su director, explica orgulloso todo lo que ha ido consiguiendo junto a Beatriz Cañas, directora adjunta y el resto de las personas que rodean a dicho espacio único en España. «Durante mucho tiempo tuve solo un libro y quise estudiar, dedicarme a la egiptología, a pesar de que León no era un lugar propicio», recuerda. Aquella afición infantil terminó convirtiéndose en una vocación profesional. Sin embargo, el camino no fue sencillo. Según explica, en España las posibilidades de formarse y trabajar en este ámbito eran limitadas, especialmente para alguien que quería desarrollar su carrera lejos de los principales centros de investigación.

Varias temáticas tienen expuestasRAMIRO

Además, con el tiempo han conseguido reunir piezas de gran valor, eso sí, todas ellas exportadas del antiguo Egipto antes de 1983, ya que ese año entró en vigor una ley que prohíbe su salida del país. Algunos ejemplos de piezas conocidas son, por ejemplo, el anillo de Tutankamón o los más de 5.000 manuscritos que conforman una colección egipcia colosal.

De 250 piezas a más 600

El Museo Liceo Egipcio comenzó con aproximadamente 250 piezas y, según explica su director, la colección ha superado las 600. Cada adquisición responde a criterios económicos, temáticos y científicos. No se trata únicamente de reunir objetos antiguos, sino de construir un relato que permita comprender la civilización egipcia y acercarla al público. «Una de las formas de elegir es si temáticamente es interesante para nosotros», explica. También busca que cada objeto tenga una utilidad divulgativa. «Que tenga un interés cultural, que podamos transferir un conocimiento a través de ella». «Nosotros las adquirimos, las estudiamos, las publicamos científicamente y las damos a conocer al mundo científico», señala. El objetivo es que la colección contribuya no solo a la divulgación, sino también al conocimiento especializado sobre el Antiguo Egipto.

«Nosotros elegimos nuestras piezas en base a lo económico, a lo divulgativo y a la parte histórica que tenga»Raúl López López, director del museo

El museo conserva, además, una biblioteca de miles de volúmenes y manuscritos. Su director destaca que algunos objetos han revelado información que no conocían cuando los adquirieron. Entre los ejemplos que relata figura un cono de fundación funerario cuyo estudio permitió identificar su procedencia y aportar nuevos datos sobre su contexto histórico.

El espacio no llega para exponer las 600 piezas, por ello algunas rotanRAMIRO

Cada pieza, además, tiene un valor ecónomico muy alto, ya que, según datos que maneja el propio museo, las colecciones egipcias son las segundas más caras, ya que las persas son algo más costosas. Raúl López explica que, el precio mínimo para adquirir una pieza de valor de Egipto puede rondar los 500€, pero que la mayoría de los piezas tienen un coste infinitamente mayor, por lo que se trata de hacer un trabajo minucioso con cada una de las piezas que pueden seleccionar.

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El arraigo a León es muy grande por su parte, ya que si no fuera este el caso, «ya no estaría aquí el museo porque decenas de ciudades españolas y a nivel internacional han mostrado un gran interés por adquirir la totalidad del museo, pero nosotros queremos seguir aquí, aunque sabemos que económicamente no estan positivo para el museo porque podríamos comprar más piezas de esa forma», finaliza.

Desde 1983 es ilegal extraer

Extraer piezas del antiguo Egipto era legal hasta 1983, cuando entró en vigor la Ley General de 1983. La Ley Nº 117 de 1983 prohibió de forma general la exportación de cualquier bien considerado patrimonio o antigüedad por el Estado egipcio, declarando ilegal su salida del país sin autorización expresa.

Desde esa fecha, ninguna pieza ha podido salir de Egipto de forma legal, por lo que, todas las piezas expuestas en el Museo Liceo Egipcio han salido a lo largo de los años anteriores al indicado, ya que antes de 1983 extraer ciertas piezas era legal en épocas anteriores bajo distintos marcos coloniales o normativas laxas del siglo XIX y XX, lo que permitió que muchos objetos acabaran en colecciones privadas o museos extranjeros. Sin embargo, hoy en día el mercado de antigüedades originales de Egipto está totalmente prohibido y perseguido. Las antiguas galería son donde más han vendido.