Astorga recupera el foro romano, el centro del poder del Imperio
Enterrado bajo el antiguo hospicio y olvidado durante siglos, el Ayuntamiento inicia las obras para musealizar el yacimiento arqueológico
El Ayuntamiento de Astorga ya ha comenzado el proceso.
El subsuelo de Astorga guarda todavía buena parte de la memoria de la antigua Asturica Augusta, una ciudad que durante el Imperio romano llegó a convertirse en uno de los principales centros de poder del noroeste peninsular. Capital del Conventus Asturum, el territorio desde el que Roma organizaba la administración y la justicia de una extensa región, la ciudad tuvo en su foro uno de los escenarios fundamentales de la vida pública. Casi dos mil años después, este yacimiento se acerca a recuperar todo su esplendor.
El Ayuntamiento de Astorga ha iniciado los trabajos para cubrir y proteger los vestigios localizados en el solar del antiguo Hospicio, en el entorno de las calles Jardín, Luis Braille y Matías Rodríguez. La actuación, con un presupuesto inicial de 306.735 euros, busca resolver una situación que se arrastra desde hace décadas: la conservación de unas estructuras romanas que fueron excavadas, documentadas y consideradas de interés patrimonial, pero que han permanecido expuestas sin que llegara a materializarse el proyecto que debía integrarlas en un espacio cultural.
Render del proyecto a realizar
Una importancia desconocida
Para comprender la importancia de esta intervención hay que retroceder hasta los primeros siglos de nuestra era, cuando Asturica Augusta era mucho más que una ciudad situada en una encrucijada de caminos. Su posición estratégica y su relación con la explotación de los recursos auríferos del noroeste, entre ellos los de Las Médulas, contribuyeron a convertirla en un enclave de primer orden. Desde ella se articulaba buena parte de la administración romana del territorio astur, integrado en el Conventus Asturum, una demarcación jurídico-administrativa creada durante la organización provincial de Hispania. En ese contexto, el foro representaba el corazón de la ciudad: el lugar donde se concentraban el poder político, la actividad económica, la justicia y las ceremonias religiosas.
Como sucedía en otras grandes ciudades romanas, el foro de Asturica Augusta no era simplemente una plaza. Era un complejo monumental concebido para expresar la autoridad de Roma y ordenar la vida colectiva. Sus pórticos, edificios públicos y espacios ceremoniales componían un conjunto de grandes dimensiones, cuya extensión superaba ampliamente la de la actual Plaza Mayor. En él se desarrollaban las actividades administrativas y comerciales, se impartía justicia y se celebraban actos vinculados al culto y a la representación del poder. Entre sus elementos más conocidos se encuentran la basílica, la curia y la gran plataforma monumental relacionada con la Ergástula, la estructura abovedada que hoy forma parte del Museo Romano de Astorga.
Antiguo hospicio de Astorga
Cubrir para revalorizar
La idea fundamental es que cubrir una parte de los restos no equivale a destruirlos ni a renunciar a su valor histórico. La inhumación arqueológica es una técnica de conservación que busca aislar las estructuras de los agentes que pueden deteriorarlas. En este caso, la documentación plantea proteger los elementos que no necesitan permanecer visibles, de manera que no interfieran con aquellos restos del foro que deben conservarse y puedan seguir siendo objeto de atención patrimonial. El procedimiento contempla la colocación de una lámina geotextil, sobre la que se dispondrán capas de arena y zahorra. La solución permite separar físicamente los materiales de protección de las estructuras originales y facilitar, si fuera necesario, futuras intervenciones arqueológicas.
El proyecto actual no se limita, sin embargo, a cubrir el yacimiento. También pretende transformar el solar y abrirlo a la ciudad. Para ello se retirará el cerramiento perimetral que actualmente lo separa de las calles Luis Braille y Matías Rodríguez, y se demolerán los paños de muro del antiguo Hospicio que todavía permanecen en pie en el sector occidental. Se conservará, no obstante, un pequeño tramo de pared junto a Matías Rodríguez, necesario para evitar movimientos de tierras en la zona de protección del foro. La intención es eliminar barreras visuales y físicas, de modo que el espacio deje de percibirse como un recinto cerrado y se incorpore al tejido urbano.
Una autorización para seguir
La autorización de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de León, fechada el 30 de junio de 2026 según la información publicada sobre el proyecto, permitió avanzar hacia esta solución. La licitación salió por un importe de 323.757,63 euros y finalmente fue adjudicada a RYAL Construcción e Ingeniería S.L. por 306.735 euros, IVA incluido. El plazo previsto para ejecutar los trabajos es de cinco meses desde el inicio formal de las obras. La actuación está vinculada al Plan de Infraestructuras, Obras y Servicios de la Diputación de León.
Queda, no obstante, una cuestión que trasciende la obra y que será determinante para el futuro del lugar: qué uso tendrá el espacio una vez terminados los trabajos. La urbanización permitirá abrirlo, hacerlo transitable y eliminar la imagen de solar cerrado que ha mantenido durante años. La documentación arqueológica ha planteado posibilidades para explicar el foro y facilitar su comprensión pública, desde recursos interpretativos hasta recreaciones de elementos arquitectónicos y zonas de estancia. Pero esas propuestas no deben confundirse con actuaciones ya comprometidas en el proyecto que ahora se ejecuta. La obra actual resuelve la protección de los restos autorizados y la adecuación urbana de la parcela; una futura musealización requerirá decisiones y actuaciones específicas.
La parcela del antiguo Hospicio ha sido, sucesivamente, escenario de la vida pública romana, lugar de asistencia a menores y espacio arqueológico pendiente de una solución estable. Ahora inicia otra etapa, donde Astorga encuentre la manera de contarla.
La actuación cuenta con un presupuesto inicial de 306.735€ y busca revalorizarlo
Imprescindible para Roma
El foro era la expresión física de ese poder. Las investigaciones arqueológicas han permitido reconstruir un conjunto monumental de más de tres hectáreas, cuya monumentalización se desarrolló fundamentalmente durante la primera mitad del siglo I después de Cristo. Sus edificios estaban conectados con otros sectores de la ciudad y formaban un paisaje urbano grande.