Juan Eduardo Zúñiga culmina su trilogía sobre la guerra civil
Cuando estalló la guerra civil Juan Eduardo Zúñiga tenía trece años. Fue una conmoción que vivió como algo «absurdo y desesperado». Los dramáticos acontecimientos y la tensa atmósfera generada se imprimieron a fuego en la mente de aquel muchacho, que ahora, con 80 cumplidos, desteje moroso la madeja de aquella dolorosa memoria para hacer literatura de la mejor dando voz a sus víctimas más comunes. Zúñiga, escritor tan admirado como minoritario, publica Capital de la gloria (Alfaguara); una decena de relatos, cuyos protagonistas son los habitantes desconcertados y acorralados que poblaban el Madrid republicano, sitiado y bombardeado. Ciudadanos que en los últimos compases del desastre sienten el impulso del deseo. Con este título culmina Zúñiga la trilogía de la contienda. Un serie de relatos cuyos dos primeros títulos fueron La Tierra será un paraíso y Largo noviembre en Madrid. La nueva entrega era avalada por cuatro escritores que rindieron homenaje a la narrativa esencial de Zúñiga: Antonio Muñoz Molina, Manuel Longares, Luis Mateo Díez y Antonio Martínez Sarrión.