Destacada participación hispana en la ceremonia
Los hispanos tuvieron una noche destacada en la 75 ceremonia de los Oscar con Pedro Almodóvar, premio al mejor guión original, y las dos estatuillas de Frida, basada en la vida de la pintora mexicana Frida Kahlo. El director manchego se llevó gracias a Hable con ella el segundo Oscar de su carrera, tras ganar el premio de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas en la categoría de mejor película en lengua no inglesa por Todo sobre mi madre (1999). Almodóvar agradeció a la Academia de Hollywood la concesión del premio y dedicó el Oscar a los que «levantan su voz por la democracia, contra la guerra y por la legalidad internacional». El cineasta hizo historia con su premio, al ser el primer español que lo consigue. También era el primer español que aspiraba al Oscar en la categoría de mejor director, en la que vio cómo el triunfo iba a parar a manos de Roman Polanski, por El pianista. Frida, con seis candidaturas, ganó los premios por mejor maquillaje y a la mejor banda sonora, mientras que Salma Hayek, que optaba al galardón a la mejor actriz, perdió la estatuilla frente a Nicole Kidman, por Las horas. Con el Oscar en la mano, los encargados del maquillaje de Frida subrayaron la importancia de Hayek en las victorias conseguidas por esta película. John M. Elliot y Barbara Lorenz dedicaron así su triunfo a la primera mexicana en optar al Oscar a la mejor actriz, quien, en su opinión, fue la única capaz de poner este proyecto en marcha. «Quiero dedicar el premio a toda mujer hispana que quiere dejar huella, y en particular a Salma», afirmó Lorenz en español a la prensa congregada para celebrar su victoria. «Siempre habrá críticas que no las merece, pero ella ha traído algo que nunca hubiera llegado a Estados Unidos y sólo ella lo logró, así que espero que se le haya quitado el estigma», manifestó la maquilladora con referencia a Hayek. «Siempre fue muy exigente y menos mal, porque aquí estamos», dijo Lorenz de su trabajo en Frida, sobre el que aseguró, mientras sujetaba la estatuilla, que sabía que «hacía historia». La presencia hispana estuvo también marcada por la película mexicana El crimen del Padre Amaro; o por Jennifer López, que presentó un Oscar, como Gael García Bernal, también como presentador.