El artista más universal logra por mayoría absoluta el «Cervantes» de la pintura, dotado con 90.000 euros
Tàpies recibe el Premio Velázquez por la «honda raíz poética» de su obra
El premio Velázquez de la Artes Plásticas ratificó su voluntad de afianzarse como el premio mayor de la plástica española eligiendo como ganador a Antoni Tàpies (Barcelona, 1923). El universal y reconocido artista catalán se lo adjudicó en su segunda edición por mayoría absoluta y tras una deliberación «muy cordial y nada reñida» según los miembros del jurado que optaron por su candidatura. Un jurado que destacaba en su fallo tanto «la raíz poética y metafísica» que inspira la obra de Tápies como su excepcional trayectoria plagada de galardones, y que reconocía tácitamente como con esta elección el premio se «autoprestigia». Para Tàpies serán los 90.000 euros de bolsa del más alto galardón institucional para un creador plástico, y su obra se verá el año próximo en Reina Sofía, que le dedicará una antológica, según exigen las bases del galardón. Tàpies tendrá igualmente que designar a un artista joven -menor de 35 años-. quien se beneficiará de una beca de 30.000 euros. Así se contempla en las bases de este «Cervantes» de la plástica, que distingue la trayectoria de un creador plástico en cualquier de su manifestaciones. No hubo así demasiada discusión entre los once miembros del jurado de este premio Velázquez -no asistió Ramón Gaya, ganador de la primera edición-, para el que el escultor Jorge Oteiza, fallecido 24 horas antes, era un firmísimo candidato. El jurado no quiso precisar qué otros aspirantes estuvieron en liza entre la treintena de los propuestos. Aún así, trascendía cómo el nonagenario pintor Pablo Palazuelo había suscitado muchos apoyos. «Por fortuna tenemos multitud de grandes artistas», se felicitaba sin dar más detalles la ministra de Cultura, Pilar del Castillo. Gran decisión «Tàpies es uno de los grandes renovadores de la plástica española y no necesita presentación», decía Pilar del Castillo al comunicar un fallo que a su juicio fue «una gran decisión». «Sus méritos son harto conocidos», agregaba la ministra, encargada de comunicar el fallo al artista, quien le trasmitió a su vez «el agradecimiento por haber obtenido el más alto reconocimiento de la plástica española, lo que dijo apreciar con una especial emoción». «La gran aportación de Tàpies a la pintura internacional es una dimensión muy particular de la abstracción y la introducción de un carácter metafísico en una derivación de la abstracción americana de los cincuenta. Es a mi juicio lo más novedoso en una abstracción de una desnudez muy propia de nuestras tierras ibéricas» decía Pilar del Castillo. El director de la Academia de San Fernando, Ramón González de Amezúa, confirmó la cordialidad de las deliberaciones y cómo el consenso sobre Tápies se confirmaba en la cuarta votación.