La Unesco organiza en la capital francesa una exposición sobre los lugares que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad en Castilla y León
París descubre Las Médulas
El consejero José Luis González Vallvé, entre los embajadores Javier Elorza y Francisco Villar
Los lugares de Castilla y León declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad son objeto de una exposición en la sede de esta organización en París, a la que se sumó ayer otra en el Instituto Cervantes sobre las excavaciones de Atapuerca. El consejero de Industria, Comercio y Turismo de Castilla y León, José Luis González Vallvé, explicó que la muestra es «una buena ocasión para poner en valor el patrimonio cultural» de la comunidad autónoma. Tras recordar que los castellanos y los leoneses «somos líderes en el turismo de interior y en el turismo cultural» en España, González Vallvé explicó que la exposición de la Unesco está «dirigida a los profesionales del turismo» y pretende promocionar la comunidad entre los cientos de expertos que pasan cada día por su sede. En torno al 18 por ciento de los turistas que visitan Castilla y León son extranjeros, un porcentaje que el ejecutivo autónomo quiere aumentar con campañas como ésta, organizada con la «esperanza de que la exposición les sepa a poco» a quienes vayan a verla y les dé ganas de recorrer in situ los lugares, señaló el consejero. La exposición Los sitios Patrimonio de la Humanidad en Castilla y León, abierta desde el pasado 26 de abril hasta el próximo día 15, ofrece amplia información sobre los siete lugares de esa comunidad considerados dignos de especial protección por la Unesco. Esos sitios son la catedral de Burgos (incluida en el listado en 1984), el centro histórico y el acueducto de Segovia (1985), el centro histórico e iglesias extramuros de Ávila (1985), el centro histórico de Salamanca (1988), el Camino de Santiago (1993), que tiene un largo tramo en Castilla y León; el paraje leonés de Las Médulas (1997) y los yacimientos arqueológicos de la sierra burgalesa de Atapuerca (2000). Además de las imágenes, archivos y carteles presentes en la sala de la Unesco, también se han llevado a París fósiles humanos recogidos en Atapuerca, a los que los estudiosos atribuyen una antigüedad de al menos 800.000 años y catalogan como pertenecientes a algunos de los primeros pobladores de Europa. El consejero recordó que, dada la «dificultad» para «compaginar la curiosidad turística con las excavaciones», se han puesto en marcha diversos proyectos para poder explotar para el turismo ese patrimonio arqueológico. Entre ellos están el centro de interpretación instalado en el pueblo de Ibeas de Juarros, cerca de Atapuerca, y el futuro Museo de la Evolución Humana de Burgos. La promoción leonesa y castellana en París se completa con unas jornadas gastronómicas, en marcha desde el pasado 29 de abril al próximo día 9 en el restaurante de la Unesco y a cargo de un restaurador de Valladolid.