Un estudio garantiza que el Alcázar de Segovia se conservará setenta años
Las piezas artísticas y elementos decorativos y estructurales que forman parte del Alcázar de Segovia tienen garantizada su conservación durante los próximos setenta años, si las condiciones climáticas que se registran en el interior de las salas se mantienen como ahora. Esta es una de las principales conclusiones obtenidas por el equipo de expertos e investigadores que trabajan en el Proyecto Mimic, Estudio de Microclimas Interiores en la conservación del Patrimonio Histórico Artístico, que desde hace tres años se desarrolla en el monumento segoviano. Esta iniciativa -patrocinada por la Unión Europea a través del programa ambiental La ciudad del mañana y el Patrimonio Cultural- tiene como objetivo la implantación de un sistema de medición rápida de los niveles climáticos en bienes muebles de patrimonio cultural. De este modo, los conservadores y restauradores de monumentos podrán realizar un seguimiento del daño causado por las condiciones del entorno interior de museos y edificios históricos. La experiencia, que tiene carácter transnacional, ha contado con la participación del Museo Nacional de Dinamarca, la Galería Ufizzi de Florencia (Italia), el National Trust de Londres (Gran Bretaña) y el Alcázar segoviano, bajo la coordinación científica de la Universidad de Londres. El equipo responsable del Proyecto Mimic en el Alcázar, formado por el historiador y conservador de la fortaleza, Antonio Ruiz Hernando, y la investigadora Victoria Smith, lleva trabajando en este estudio desde el 2001. Smith explicó que el trabajo consiste en el seguimiento de los datos obtenidos a través de la medición de las condiciones medioambientales tradicionales.