Los académicos Antonio Muñoz Molina y Pere Gimferrer encabezan un manifiesto de apoyo al libro «Todas putas»
Diagnóstico, censura
El escritor y académico de la Lengua Antonio Muñoz Molina, en una imagen de archivo
Los académicos de la Lengua Antonio Muñoz Molina y Pere Gimferrer encabezan un manifiesto de apoyo, como relato de ficción, al libro Todas putas, del ponferradino Hernán Mingoya y editado por una editorial de la que es copropietaria la directora del Instituto de la Mujer, Miriam Tey. Una veintena de escritores y personalidades de la cultura, como Elvira Lindo, Fernando Marías, Juanma Bajo Ulloa, Miguel Bardem, Cristina Peri Rossi o Ángeles González Sinde, se han adherido también a esta declaración de apoyo al relato de ficción. En total, 140 personas. El manifiesto manifiesta la tristeza de estos creadores por la incapacidad de la sociedad de distinguir «entre una obra creativa y su autor». «Creemos que una parte significativa de la gran literatura moderna -desde Crímen y Castigo de Dostoievsky hasta Lolita de Nabokov o La Naranja Mecánica de Burguess- ha surgido cuando el escritor trata de penetrar en el mismo corazón de los aspectos más oscuros del alma humana a través del relato en primera persona», añade. Por ello, rechazan toda interpretación del texto como apología de la violencia, y especialmente de la de género. Los firmantes arremeten contra la editorial El Cobre por haber bloqueado la distribución de Todas putas, «en un acto de cobardía que parecer querer dar razón a quienes han promovido uno de los actos represores por excelencia: la censura».