INTERFERENCIAS
El ligue de la Pantoja
RESULTA que la Pantoja, la tonadillera que desde hacía años guardaba ausencia del torero muerto Paquirri, y a la que colgaron mil romances sin lecho, se acaba de ligar a un señor algo mayor, Julián Muñoz, pelín tripero y por vitola alcalde de Marbella por el G.I.L., partido que tiene de demócrata lo que su fundador Jesús Gil de tipo Beckham. Ligar la Pantoja, que se ligue al hermano del jardinero o al sobrino del panadero, que en su derecho está, faltaría. Pero claro, Muñóz tiene esposa y se llama Maite Zaldívar, de la que un servidor nada oyó en su vida. Peor todavía, los nuevos tortolitos, cuyo romance comenzó siendo rumor semanas atrás después de coincidir en el Rocío antes de la romería, tienen hijos y como de casta le viene al galgo, no se cortan a la hora de largar por esa boquita. Aquí el menda, que encuentra muy poca diferencia entre esta farándula y el populoso reino de los pringaos , nada sabía de un asunto que en principio no parece que su interés prioritario descienda cintura abajo (sobre todo a la vista de sus protagonistas, y ya me entienden...), lo acabó sabiendo casi todo gracias al oportuno didactismo de Alicia Senovilla y su estimulante Como la vida, el matinal de Antena 3 con los inevitables botaporelas con delantal y cuchillo de carnicero dispuestos a sacarle los untos al primero que se caiga por el negocio. Ayer emitieron íntegra la secuencia del encuentro en el que Isabel y Julián flirtearon, con análisis semiótico incluido. Que si las miradas, que si los silencios, que si los tocamientos... Por suerte, servidor no había desayunado todavía.