La obra, realizada en 1972, está dedicada a la mujer del autor, quien la ha cedido temporalmente
La Fundación Vela Zanetti expone un nuevo autorretrato del pintor
El cuadro se exhibe en la muestra sobre los 50 años del mural de las Naciones Unidas

El retrato de Vela Zanetti se puede contemplar desde ayer en la Fundación
La Fundación Vela Zanetti ofrece desde esta semana la posibilidad de contemplar en su sede uno de los mejores autorretratos del pintor, que ha sido cedido temporalmente por la familia. Según señaló ayer el secretario de la Fundación, Edudardo Aguirre, se trata de una de las más destacadas obras del autor en lo que a autorretratos se refiere, un género que practicaba con frecuencia el pintor. La obra está fechada en 1972, y es una aguada realizada sobre soporte de papel. La obra ha sido cedida como depósito temporal por la familia del pintor burgalés, leonés de adopción; y se mostrará integrado como obra invitada en la exposición «Vela Zanetti en la ONU. 50 años del mural de las Naciones Unidas». Esta muestra se ofrece en la sede de la Fundación hasta finales de septiembre. El autorretrato Según destaca Aguirre, el autorretrato fue uno de los géneros más practicados por el artista. En la Fundación que lleva su nombre se tienen catalogadas obras de este género desde 1933. El autorretrato que se expone desde ayer fue escogido como portada para el libro Vela Zanetti 1913-1999 , que editaron conjuntamente la Fundación Vela Zanetti, la Fundación Hullera Vasco Leonesa y la Diputación de Burgos. Además, en la antológica sobre el pintor realizada en el Centro Cultural de la Villa, en Madrid, fue elegida para cerrar la muestra. A lo largo de toda su vida Vela Zanetti plasmó sus facciones en cuadros y murales, unas veces claramente y otras de forma encubierta, según explica Aguirre. «Si en su juventud se autorretrataba como payaso triste, en la madurez, tras su regreso a España tras veinte años de exilio, era frecuente que lo hiciera como el Cid y como San Pedro, además de los autorretratos en los que abordaba directamente su figura, como es el caso del cuadro depositado en la Fundación», destaca el secretario. Aguirre apunta también que «a mayores de su calidad artística, ya que se encuentra entre los cuatro mejores autorretratos pintados por el artista, tiene la peculiaridad de que Vela se nos muestra como un hombre rudo, pero también con un halo de dulzura, en contraposición con la impronta dramática que caracterizó la mayoría de sus autorretratos». En su opinión, esta dulzura se debe al hecho de que la destinataria de la obra era la mujer del pintor, Esperanza de las Cuevas. Es precisamente ella quien ha tomado la decisión de ceder temporalmente la obra a la Fundación Vela Zanetti, para que pueda ser contemplada por los leoneses y visitantes de la Fundación. En el Corral de Villapérez, sede de la Fundación, se expone actualmente una muestra sobre el mural de las Naciones Unidas.