Roa Bastos: «La fuerza de Castro está en su sucesión»
El escritor paraguayo Augusto Roa Bastos consideró, durante una entrevista en La Habana, que la revolución cubana no terminará con la desaparición de Fidel Castro, pues su fuerza está en «ir creando los elementos de su sucesión». Roa Bastos (Asunción, 1917), que regresará a Paraguay en las próximas horas, llegó hace un par de semanas a Cuba para someterse a una revisión médica y recibir la Medalla José Martí, la más alta distinción que concede el Gobierno de la isla a una personalidad extranjera. El autor de Yo, el Supremo , que conoce a Castro desde hace más de 40 años, se mostró convencido de que la revolución cubana «no se acabará con Fidel». «En Cuba no puede haber monarquías hereditarias, pero sí puede haber honestidad hereditaria en el manejo del poder», afirmó Roa Bastos, convencido de que el proceso revolucionario en Cuba «está en transición» y de que «la revolución cubana está buscando el camino más eficaz para llevar adelante ese proyecto». El escritor paraguayo rechazó las críticas lanzadas contra el Gobierno cubano en los últimos meses por organismos internacionales de derechos humanos, la Unión Europea e intelectuales como el Nobel de Literatura portugués José Saramago, por la situación de los derechos y libertades en la isla. «Cuba tiene legitimidad jurídica y justamente la legitimidad profunda del movimiento revolucionario es su mejor defensa», dijo Roa Bastos, para quien las medidas adoptadas por el régimen de Castro son una expresión de los mecanismos de que dispone la revolución para «defenderse de las desviaciones, de las agresiones externas». A su juicio, «cualquiera que se considere demócrata tiene que estar a favor de Cuba, porque aquí se está gestando una nueva época, que tenemos que tratar de que sea fructífera, de que no sea un engaño ilusorio más». «No se puede ayudar a Cuba criticándola solamente», insistió Bastos, que apostó por una «alianza» con la isla por considerar que «ha iniciado para todo el continente una moral política nueva». Además, se mostró optimista sobre el futuro de América Latina, donde aprecia «un movimiento de las fuerzas de izquierdas contra la defensa de las derechas».