La escritora reflexiona sobre la guerra en «Ante el dolor de los demás»
Susan Sontag: «El 11-S cambió a Estados Unidos, no al mundo»
«Afortunadamente hay países como Brasil que persiguen la justicia antes que la riqueza»

La escritora norteamericana Susan Sontag presentó su libro en Madrid
«El 11-S cambió a Estados Unidos, no al mundo, y esto no lo acaba de entender Bush», afirmó la escritora Susan Sontag (Nueva York, 1933), recientemente galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras y una de las voces que con más saña se están alzando en contra de la política internacional norteamericana. Sontag, que acaba de publicar Ante el dolor de los demás ( Alfaguara), dijo que en Irak se está reproduciendo la misma situación que cuando los ingleses se pasearon por aquel país tras el aniquilamiento del Imperio Otomano. «Inglaterra, después de la Segunda Guerra Mundial, entró en Irak con el mismo discurso redentorista de Estados Unidos; algunos iraquíes se lo creyeron, pero cuando vieron la realidad comenzaron los problemas; los ingleses se tuvieron que marchar en el año 1932». Para Sontag resulta primordial estudiar «la genealogía de las situaciones si no queremos tropezar en la misma piedra. «Los argumentos que esgrime Estados Unidos para declarar la guerra a Irak son perfectamente aplicables a otros países del mundo, llenos de tiranos y de temible armamento ¿Por qué a Irak sí la ataca y a otros no? La respuesta es sencilla: Irak es un país débil y hay intereses económicos y de orgullo nacional que se necesitan defender». En cuanto a la posición de Europa, señaló que mientras las naciones que la integran no consigan unificar su política exterior, «este continente no se sentirá fuerte y seguirá el rastro de Estados Unidos». Sontag, quien dijo sentirse abrumada por los dos premios que ha recibido en Europa (además del Príncipe de Asturias de las Letras fue galardonada con el Premio de la Paz 2003 que otorga la Asociación de Libreros Alemanes), sostuvo que actualmente hay países como el Brasil que preside Lula da Silva, que afortunadamente «persiguen la justicia antes que la riqueza».